Los que somos lectores agradecemos enormemente la labor de esas pequeñas editoriales independientes dedicadas, en algunos casos, a reeditar clásicos indiscutibles de la literatura que se habían perdido u olvidado pero que, sin duda alguna, son fundamentales para entender nuestra historia.
Este es el caso de la exquisita editorial Impedimenta que acaba de editar una de las novelas más deliciosas y perfectas que se escribieron en las primeras décadas del siglo XX: «Un puñado de polvo», del genial escritor británico Evelyn Waugh (1906-1966), un maestro fascinante de la sátira y uno de los mejores cronistas literarios de la época que le tocó vivir.
Algunos de vosotros, al leer el nombre de Waugh, quizás os venga a la memoria la famosa serie televisiva «Retorno a Brideshead», protagonizada por Jeremy Irons, y basada en la novela homónima de nuestro autor; fundamental para muchos de nosotros, ya que, gracias a ella, empezamos a conocer de la existencia del gran Waugh.
Como muchas de sus novelas, «Un puñado de polvo» es una descarnada sátira de la decadente aristocracia británica de entreguerras. En ella vemos a su protagonista, Tony Last, que siempre ha vivido en el campo y que está enamorado de Hetton Abbey, la mansión ancestral de su familia en la campiña inglesa; aunque al resto del mundo le horroriza dicha mansión por sus toques góticos y por lo poco habitable que resulta.
La vida de Tony transcurre con tranquilidad en su papel de caballero rural a la vieja usanza. En cambio, su esposa, lady Brenda, que no quiere renunciar a las fiestas de la alta sociedad ni al brillo de los bailes, padece de un aburrimiento terminal. La aparición de una visita inesperada: John Beaver, parásito y huésped profesional, desencadena el desastre familiar y su ruptura.
Cautivada por su labia metropolitana, Brenda empieza un «affaire» de lo más mundano con él e incluso alquila un apartamento en Londres para sus citas. Tony Last, que pensaba que su esposa era maravillosa y fiel, empieza a resignarse a la nueva situación que se aboca al divorcio.
Sin embargo, de súbito, decide cambiar de aires y viajar a Brasil para intentar olvidar su desgracia. Allí conoce a un explorador y se une a él en una expedición que va en busca de una ciudad perdida en lo más profundo de la selva. Sin embargo, en esas tierras americanas, en vez de la redención, se topará con la tragedia.
Esta obra maestra de la narrativa inglesa; esta farsa con ecos de tragedia clásica, es un retrato feroz y elegantemente cruel de una sociedad en decadencia, donde cada línea es un dardo envenenado.
Es fascinante como esa crítica hacia la clase alta inglesa, que Elías Canetti retrataba despiadadamente en su «Fiesta entre las bombas», unos años antes ya lo mostraba esta novela de un modo brillante e hilarante —hay momentos de auténticas carcajadas—.
Así pues, no puedo más que recomendaros esta joya de la literatura que se acaba de reeditar, de un autor enorme que posee uno de los estilos más elegantes que he leído.
Miguel Ibáñez. Librero de Alcañiz




