Valderrobres ha vivido este domingo por la mañana la celebración del XV Trial del Matarraña, prueba puntuable para el Campeonato de Aragón, reuniendo a 60 pilotos de diferentes comunidades autónomas. La cita, organizada por el Moto Club Trial Matarraña, ha vuelto a demostrar la fortaleza de la disciplina en la comarca, consolidando la localidad como una de las cunas del trial aragonés.
Seis categorías en liza han marcado la jornada, con una participación muy repartida y un público entregado en cada zona del recorrido. Entre los ganadores ha destacado la joven Luz Antonino, del Trial Matarraña, que se ha impuesto en la categoría Cadete, por delante de sus competidores, a pesar de haber sufrido una caída, de la que no se ha resentido para conseguir el triunfo. "Corro con una 125 y aunque con el calor todo cansa bastante, ha ido todo bien. Ha resultado muy satisfactorio alcanzar el primer puesto", ha explicado tras su carrera, todavía emocionada. La piloto, de 13 años —cumplirá 14 en breve—, reconoce que "las recompensas son muy buenas."
Su padre, Miguel, ha seguido cada paso de la prueba, sin tratar de ocultar el orgullo que siente por su hija. "Va primera en el Campeonato de Aragón, tanto en Cadete como en Femenino", ha destacado. Recordando, además, que la afición viene de familia: "Primero empezó su hermana, pero lo dejó, y Luz siguió. Esto ya es casi una tradición en casa". El año pasado la piloto ya se proclamó campeona del Matarraña y del regional, títulos que este año está en camino de revalidar.
El segundo puesto en Cadete ha sido para el catalán Aleix Alcón. Su madre, Clara, ha querido destacar la trayectoria del joven piloto de nueve años: «Desde muy pequeñito ya empezó con una moto y antes de los cinco años ya competía. Está muy animado y cada vez intenta hacer cosas más difíciles».
Ganadores con acento aragonés y catalán
En Promesas, el triunfo fue para Jorge Pérez Quílez, del Moto Club Andorra. En Cadete, acompañaron a Antonino en el podio Alex Alcón Tortosa (Argilers Trial Club) y Darío Fortuño (A.D. Cronosport).
El nivel más alto de la jornada, TR1, tuvo como vencedor a Marc Piqué, seguido de Francesc Regio (C.E. El Terré d’Almenar) y Oriol García (M.C. Selva Camp). En TR2, Silvestre Gin se impuso, mientras que Miguel Ángel y Marcos Bermejo, ambos del Ziki Team, ocuparon la segunda y tercera posición.
La numerosa TR3 coronó a Eduardo Sancho (M.C. Tarragona), con Raúl Saumell (Trial Matarraña) en segundo lugar y Sergi Fornos cerrando el podio. Finalmente, en TR4, Ángel Martoto (A.D. Aragón Sport) subió a lo más alto, seguido de Francisco José Sánchez (M.C. Traiguera) y Vicente José Oliver (C. Motociclismo Cabanes).
Una cita consolidada
El esfuerzo organizativo ha vuelto a ser reconocido por los participantes. "Valderrobres siempre deja el listón alto. Se marca muy bien, se limpia muy bien, y es un lujo de organización", ha valorado Cristian Poblador, piloto aficionado llegado desde Caspe. Desde la Federación Aragonesa de Motociclismo, Ramón Orrios, ha subrayado que "el Matarraña es la base del trial en Aragón, donde se concentra la afición y la calidad de los pilotos".
Sergio Puyo, piloto local y una de las piezas clave de la organización, ha destacado la dureza y el nivel de la cita «He empezado fuerte, pero en la zona cuatro tuve un bajón que arrastré buena parte de la carrera. Aun así, muy satisfecho». En cuanto al papel organizativo, ha subrayado «Es duro montar esto y luego competir con el calor, pero el esfuerzo merece la pena. Este año hemos reunido a pilotos de varias comunidades y hasta un mundialista en TR2. Eso demuestra el nivel del trial del Matarraña».
El calor ha marcado la jornada, aunque sin restar ni un ápice de entusiasmo ni entre los competidores ni entre el público. "Ha sido muy espectacular", han asegurado Solange y Peter, un matrimonio belga residente en Valderrobres que no han querido perderse la cita.
Con esta edición, el Trial del Matarraña refuerza su papel como escaparate deportivo y social en la capital comarcal, uniendo generaciones de pilotos y afición en torno a la moto de trial.
















