El Ayuntamiento de Alcañiz ha encontrado una solución definitiva a los problemas de potabilidad en el agua de boca que desde hace varios años experimentan sus pedanías cada verano. El consistorio invertirá 289.526 euros en las actuaciones y la modernización del depósito que distribuye el agua entre los dos municipios y que es el responsable habitualmente de todos los problemas.
El consistorio ha publicado la licitación para encontrar una empresa que se encargue de la actuación. El mal estado y los daños estructurales que presenta actualmente la infraestructura provocan que se haya optado por la construcción de un nuevo depósito junto al ya existente. Además, los requisitos para la actuación refieren incluir tecnología de digitalización que permitirá llevar a cabo de forma automática las operaciones de potabilización y los análisis de comprobación que garantizan que el suministro es apto para el consumo humano.
La actuación se ha licitado de forma urgente porque los problemas que presenta el depósito «se han acentuado recientemente» e impiden el llenado completo de la infraestructura. La intención es reponer la estructura cuanto antes para evitar que haya problemas de abastecimiento y salubridad en el agua potable para las pedanías de Valmuel y Puigmoreno.
El plazo que se establece para la colocación e instalación de la nueva infraestructura es de tres meses a partir de la formalización del contrato. Ahora mismo la licitación está abierta para la presentación de propuestas hasta el próximo día 26 de febrero.
Problemas por bacterias
Las dos pedanías dependen de lo que se conoce como un depósito de compensación. Hay momentos en los que la demanda es superior al agua que entra por la tubería, y con el depósito queda garantizado el suministro.
En varias ocasiones, los vecinos han tenido problemas con el agua de boca debido a la aparición de bacterias provocadas por la antigüedad de las instalaciones y que aparecen en los controles que se realizan a través de análisis rutinarios. Entonces ha sido el Ayuntamiento de Alcañiz, como responsable de ambas localidades, el que se ha hecho cargo del reparto de garrafa para solventar el problema de forma circunstancial.
Los problemas se dan habitualmente durante la época estival porque las altas temperaturas son las que hacen que sea más probable la propagación de bacterias. Cuando esto ocurre, es necesario vaciar el depósito, limpiarlo y esperar a que el agua alcance los valores establecidos que marcan que es apta para el consumo humano.








