El 16 de mayo de 2026 los pueblos vecinos de Vallibona y Peñarroya de Tastavins volverán a encontrarse como cada siete años reviviendo la ancestral tradición que rememora cuando en 1347 siete chicos vallibonenses encontraron en la vecina población del Matarraña a siete chicas con quienes casarse. Así evitaron que Vallibona, diezmado por la peste negra, terminara totalmente despoblado. En la última edición, en 2019, participaron 700 peregrinos.
El viernes, la iglesia parroquial de Vallibona acogió el acto oficial de «L ´Anunci» de la rogativa septennal a Peñarroya ante numeroso público. El alcalde, Juanjo Palomo, dijo unas palabras con las que quedó convocada la rogativa y acabó con la lectura de un poema del escritor peñarrogino Desideri Lombarte, quien también es el autor de la función teatral que se representa cada siete años con la participación de vecinos de los dos pueblos.
El fin de semana anterior, a modo de anuncio de la rogativa, se celebró en Vallibona un encuentro de vecindario y descendientes de ambos pueblos. Desde Peñarroya a las cinco y media de la mañana salieron más de 40 vecinos que recorrieron a pie los cerca de 27 kilómetros campo a través que separan ambos pueblos.
Un buen grupo de vallibonenses recibieron a los peregrinos con fuertes aplausos. Algunos vecinos de Peñarroya quisieron estar presentes y acudieron en coche. Una comida de hermandad cerró la jornada. «Somos pueblos hermanos. Les esperamos el próximo año, ya empezamos con los preparativos y los ensayos», explicó el alcalde peñarrogino, Ricardo Blanch.








