Ese abrazo de Artal Roc a su madre, Nieves Puértolas, nada más llegar a la plaza de Nonaspe ya demostraba y mucho lo bien que había ido la V edición de la Quedada del Matarraña Auténtico. El pequeño había decido, junto a sus amigos del pueblo, "hacer la ruta corta corriendo también", y después de una buena jornada y tras abrazarse a los brazos de su madre, les aguardaba, igual que al resto de participantes, un buen bocadillo de longaniza hecho a la brasa.
Ya van cinco años desde que el Club de Montaña Zalargarda - con la ayuda de unos cuantos voluntarios- impulsan una de sus actividades en Nonaspe. Siempre eligen enero y hasta el municipio se acercan también de otros pueblos para disfrutar de los montes nonaspinos porque en la jornada de este domingo era eso lo más importante. "Acordaros de que esto no es una carrera. Hoy lo que toca es pasarlo bien rodeados de amigos", decía Carlos Poblador, presidente del Club de Montaña Zalargada, unos minutos antes de que salieran los primeros corredores.
Y así fue. En total, casi 400 personas han participado en Nonaspe y han podido recorrer diferentes rutas. La primera; un trail largo de 21 kilómetros y 800 metros de desnivel, la segunda; un trail corto de 12 kilómetros y 300 metros de desnivel y la tercera, para aquellos que le apeteciera hacer una caminata dominguera, 11 kilómetros con 200 metros de altitud y que sirve para conocer paisajes desconocidos cada año. "Ha sido un exitazo. La gente ha disfrutado de las sendas y del sol que ha salido. El avituallamiento, que estaba ubicado arriba de la montaña, también ha gustado mucho", ha valorado Simeón Vicente, uno de los organizadores.
Ha sido clave la participación de todos los colaboradores, además, para todo aquel que quisiera los Amics de Nonasp han abierto el museo. También han montado una carpa para difundir su trabajo, al igual que otras empresas locales como plantas aromáticas Ráfales y Evolivelas.




























