Los Recursos Propios se han incrementado de 112 millones a 123 millones
Caja Rural de Teruel ha pasado en los últimos cuatro años de un balance de recursos de clientes de 1.178 millones a 1.508 millones, un incremento del 28%. Los Recursos Propios se han incrementado de 112 millones a 123 millones, y se han generado márgenes de 129,5 millones de euros, de los cuales han destinado a sanear activos por 116 millones y a beneficios 13,5 millones de euros. Éstos son algunos de los datos que puso sobre la mesa ayer el presidente de Caja Rural, Jerónimo Carceller, durante la Asamblea General del ejercicio 2017.
En cuota de mercado la entidad ha pasado de tener el 33% de las oficinas al 39%, los depósitos de la provincia del 23,22 % al 27,10% y los créditos del 30,50% al 38,10%, lo que significa el 33% de todo el negocio provincial.
Pese a que se ha perdido población y se han cerrado más negocios, Caja Rural ha podido mantener el margen bruto por encima de los 40 millones como en 2016, habiendo destinado 16 a gastos de explotación y 23 millones a saneamientos por activos dañados, dando un beneficio neto de 466.000 euros. "Cifras muy parecidas a las de 2016", detalló ayer Carceller.
Durante la Asamblea se destacó que desde el año 2012 hasta 2017 se han generado 230 millones de margen de explotación, destinando a saneamientos 212 millones y 21 millones de beneficio bruto. "El esfuerzo de saneamiento ha sido espectacular y nuestro empeño en los 3 próximos años será rebajar la morosidad y seguir dotando para fortalecer el balance", dijo.
Por otra parte, aseguró que este año la morosidad se ha rebajado en 11 millones de euros, de 191 millones a 180 millones, y la cobertura sobre morosos ha aumentado del 42,37 % al 50,09 %; la tasa de morosidad ha bajado del 19,98 % al 18,14 %. "A pesar de la gran crisis y el gran azote de la morosidad, hemos sido capaces de generar mucho margen para poder sobrevivir cumpliendo las normativas, y ese es el objetivo para los tres próximos años: generar 64 millones para dotar 52 millones y dar 17 millones de euros de beneficios, por lo que creemos firmemente que lo peor ha pasado ya con el fin de 2017", añadió el presidente.
El balance ha pasado de 1.431 millones en 2016 a 1.537 millones en 2017, con un incremento de 105 millones, un 7,35 % de incremento. Los créditos han crecido un 3,17 % y los depósitos un 11,50 %.
"Los adjudicados suponen 43 millones de euros netos, sobre los que se está haciendo una fuerte gestión de venta, por su peso en el balance aunque inferior al sistema", continuó. Asimismo subrayó que el ratio de eficiencia se ha situado en el 45,57%, por debajo del 50% que se considera como bueno, peor que el 39,40% de 2016. Los fondos de insolvencia han mejorado, del 50,09% frente al 42,37% de 2016.
Con respecta los empleos, se destacó que hoy en día Caja Rural cuenta con 190 empleados frente a 184 del ejercicio anterior, como consecuencia de un número mayor de bajas por enfermedad y maternidad. La edad media es de 40 años y la antigüedad media de 14 años. El volumen de negocio por empleado ha pasado de 10,106 millones de euros a 10,860 millones, un 8,40 % de incremento de la productividad.
El número de socios ha pasado de 21.800 a 22.581, 781 socios más, que es el incremento habitual año a año.
"Después de diez años de crisis, Caja Rural de Teruel, no ha sorteado nada mal el calvario. Frente a muchas entidades desaparecidas o ayudadas con fondos externos, que han saneado contra reservas o han vendido activos, Caja Rural de Teruel lleva 26 ejercicios dando beneficios y no ha tenido que sanear ni contra reservas ni otras operaciones, y eso es satisfactorio", incidió Carceller.







