Tomás Andrés ha inventado una correa antitirones para perros que mejora las condiciones de sus paseos y su comportamiento
Una innovadora correa antitirones para perros. Es el elemento que ha inventado el castellotano Tomás Andrés y que está revolucionando ya el mundo canino. Es una correa que se agarra por la parte delantera del tronco para evitar que el animal sufra tirones que le puedan hacer daño en el cuello. Incluso es beneficioso para mejorar el comportamiento de los animales problemáticos.
¿Qué permite este nuevo sistema?
Es una correa que sirve para llevar a nuestras mascotas. Usándola conseguimos que el perro no tire, no sufra y vaya muy a gusto.
¿Cómo surge esta idea?
Surge por necesidad. Me tocó pasear a un perro que era muy problemático; una mezcla de podenco con galgo que estaba muy mal educado. Pegaba muchos tirones y mi mujer, que tiene problemas de hombros, no podía pasearlo. Lo que había en el mercado no me solucionaba el problema y le empecé a dar vueltas a la cabeza para ver qué podía hacer. Finalmente conseguí dar con la clave y lo probé con este perro.
El efecto fue positivo, ¿entonces?
Si. No me lo podía crear. El perro cambió rápidamente de actitud. En un momento. Yo siempre digo que, por ejemplo, si tienes que coger a un bebé o a un cachorro para moverlo de un sitio a otro, no se te ocurre hacerlo del cuello. Lo coges del tronco, de debajo de los brazos y con cuidado. Pues en este caso, para el perro es lo mismo.
Además, parece muy simple.
Así es. No hace daño al perro. y además no lleva ni pilas, ni electricidad, ni nada que le haga daño. Solo una cuerda antialérgica que es la que le rodea el cuello y otras dos más; una para la parte torácica superior y otra para el portante. El perro, al encontrarse a gusto, no tira de la cuerda, por lo que la persona que lo lleva no recibe ningún tirón.
¿Cómo ha sido el desarrollo del producto?
Es complicado. Primero tienes la idea y luego te la tienes que creer. En mi caso, que soy un incrédulo, visité a domadores de perros como Borja Capponi («Malas pulgas», Cuatro), Moisés Albarracín o Pablo García. También acudí a encuentros y ferias para probarlo en Madrid, Barcelona, Zaragoza... Allí me dejaban perros problemáticos y, al ponerles la correa, iban fantásticamente. Al final, me he lanzado al ruedo y lo he patentado. La patente es mundial.
Y ya está listo para comercializar...
Si. Ya está empaquetado y listo para vender. Ahora la tarea es de promoción para que llegue al mayor número de público posible, pero los que ya lo han probado han comprobado que es muy sorprendente. Estoy empezando en Aragón por ahora, y la intención es seguir en otras provincias cercanas como Barcelona y Castellón para llegar a todo el mundo.







