«Puedo deciros que en este proyecto hemos puesto alma, vida y corazón», ha dicho casi entre lágrimas Begoña Pastor, una de las impulsoras de la iniciativa junto a María Oliete de los murales inaugurados recientemente en el casco urbano del municipio de Alacón. El objetivo principal del proyecto ha sido desde un principio acercar el arte rupestre a quienes no pueden desplazarse a los abrigos originales por dificultad de acceso. «Está pensado sobre todo para personas con discapacidad visual, motora o incluso personas mayores que no pueden caminar por el monte», ha explicado Begoña durante el acto. «No es solo para el pueblo, sino para todos», ha añadido. El proyecto, según explicaron sus impulsoras, nace por tres objetivos: dar a conocer el rico patrimonio del municipio, ponerlo a disposición de todos y dinamizar Alacón.
Además de la reproducción pictórica, el proyecto incluye paneles en braile, códigos NaviLens y audiodescripciones que permiten entender las escenas a través del oído y el tacto. Además, en estas descripciones auditivas han participado los vecinos del pueblo, que también aportan una pequeña opinión de lo que les parece a ellos la pintura. Por ello, muchas voces le sonarán a más de un alaconino o visitante de municipios vecinos.
La inauguración, que se enmarca dentro de las fiestas del municipio, ha tenido lugar el sábado por la mañana en el Castillo, donde se alza la pintura del Gigante, el mural más grande esta colección. Durante el acto, que ha contado con una cálida acogida por parte de los vecinos, se proyectó un ejemplo de los elementos digitales que complementarán los murales. En la pieza audiovisual, un vecino de Alacón interpretaba el significado del mural: «Para mí, el Gigante representa la esencia de aquella tribu ancestral. La esencia de nuestro pueblo. Y ahora nos toca a nosotros, sus pequeños guerreros, protegerla para que perdure en el tiempo». Durante el acto han participado representantes del Ayuntamiento de Alacón, la Comarca Andorra-Sierra de Arcos, el Parque Cultural del Río Martín y asociaciones como ONCE o ATADI, personas con discapacidad visual y motora.
Las viviendas que acogen cada uno de los diez murales fueron cedidas por sus propietarios, a quienes se agradeció «casa por casa». El proyecto ha sido financiado dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en destino, con fondos del Gobierno de Aragón y del Ministerio de Turismo. El artista Hugo Casanova fue el encargado de trasladar estos calcos a las fachadas del municipio con rigor y sensibilidad. «Gracias por crear nuestro patrimonio con tanta emoción y respeto», ha expresado María Oliete, que ha agradecido también la colaboración del Parque Cultural del Río Martín, especialmente a Pepe Royo, y al Ayuntamiento por su confianza desde el primer momento.
Desde el Ayuntamiento, Ricardo Alquézar, alcalde del municipio, ha recalcado que la iniciativa "une a los pueblos de la zona en torno a una identidad compartida y lo que antes solo se podía contemplar en el monte, ahora puede disfrutarse también en el corazón del municipio". Además, ha agradecido a todas las personas que han participado en el proyecto, ha destacado la gran acogida y colaboración por parte de los vecinos. "Se ha visto que la gente está por los murales, por lo nuestro y por nuestro patrimonio, y estoy muy contento con eso".
Beatriz Martín, vicepresidenta primera de la Diputación Provincial de Teruel, ha complementado las palabras de Ricardo expresando que "el patrimonio es algo que nos pertenece a todos, y sobre todo, si es el de tu pueblo, aún te sientes más orgulloso de poder mostrarlo".
Para terminar este acto tan especial entre los vecinos, se ha llevado a cabo un recorrido por todos los murales, que ha sido guiado por Begoña Pastor.
Instantes de la inauguración el sábado por la mañana. / S.C




















