El conflicto por los usos de la imagen corporativa del Ayuntamiento de Alcañiz ha terminado en consenso. El pleno aprobó durante la sesión plenaria de este lunes por unanimidad la propuesta definitiva y su manual de uso en el que se establecen colores, tamaños y que determina cuándo usar este nuevo logo y cuándo recurrir al escudo heráldico. La nueva apariencia se ha hecho también pública este martes a través de redes sociales y en el comunicado, el Consistorio asegura que «este diseño está llamado a ser la imagen visible del Ayuntamiento como institución que, a su vez, representa a todos los alcañizanos. Por tanto, la identidad visual de Alcañiz es también el emblema de la ciudad».
El diseño tiene sello alcañizano, ya que la empresa adjudicataria de la licitación fue la local Terés&Antolín. La licitación salió a concurso público a principios de año por un importe de 11.570 euros y aunque se establecía un periodo de entrega de 90 días, el periodo se ha dilatado en el tiempo porque las primeras versiones no convencieron a todos los grupos.
En el diseño del símbolo, se ha integrado la tradición heráldica con la función representativa de la marca. El resultado es la síntesis de los dos elementos que definen visualmente la ciudad: la caña y la letra 'A'. La caña es el elemento heráldico más genuino y antiguo de la ciudad, que representa el origen del topónimo 'Alcañiz'. La 'A' es la inicial de este topónimo y también de la palabra ‘Ayuntamiento’. Se ha sintetizado la imagen caña hasta convertirla en un icono. Está integrada dentro de la ‘A’, de manera que la modifica para crear una nueva letra: la ‘A alcañizana’.
Este símbolo (o «nueva letra»), queda completado por la corona, que remite a la concesión del título de ciudad. Este elemento se ha construido con la virgulilla de la ‘ñ’ y 3 círculos: la virgulilla dibuja el aro de la corona y los círculos, los florones. Estos círculos representan también a los habitantes de Alcañiz, que son la esencia y lo más importante de la ciudad. Por eso están en lo más alto del símbolo.
Tanto el símbolo como el logotipo están construidos con la tipografía Baskerville, una letra diseñada en el siglo XVIII de gran delicadeza, elegancia y claridad. De esta manera se une el aspecto clásico de la letra con la imagen moderna de la marca.
En cuanto al escudo heráldico, que se reserva para «la imagen protocolaria», se ha actuado gráficamente sobre la imagen protocolaria a dos niveles: por un lado, se ha hecho un trabajo de limpieza, equilibrio y armonización de todos los elementos del escudo, de manera que su reproducción sea satisfactoria en los diversos tamaños y soportes sobre los que se aplique. Por otro, y muy importante, se ha sistematizado y fijado el uso de la tipografía que acompaña al escudo.
Unanimidad entre los grupos
Todos los grupos votaron a favor de esta nueva imagen corporativa. El equipo de Gobierno agradeció el consenso que ha habido durante la comisión de nuevas tecnologías en la que se ha diseñado conjuntamente la imagen. Por su parte, los grupos coincidieron en que esta nueva versión «recoge la esencia de Alcañiz» y agradecieron que sus opiniones se hayan tenido en cuenta a la hora de la toma de decisiones con la empresa que lo ha elaborado.
Todos los grupos también manifestaron que esperan que este nuevo logo tenga un papel relevante durante el diseño y la elaboración de la nueva página web del consistorio que ya está en marcha. «La introducción del logo será progresiva, a medida que hagamos nuevos diseños, carteles, patrocinios... se irá introduciendo con las necesidades que se marcan en el manual de estilo», confirmó Eduardo Orrios como edil de Nuevas Tecnologías.
Consenso para la recuperación del tren
Durante la sesión se debatió una moción presentada por Joaquín Egea, concejal independiente, en la que se pedía la recuperación del tren en Alcañiz y su integración dentro de la red de Cercanías de Zaragoza. El texto pedía actualizar y ejecutar el estudio técnico de 2003 sobre la línea Samper de Calanda-Alcañiz, incluir la conexión en la planificación estatal y autonómica de infraestructuras, fomentar la participación social y empresarial de la comarca en el proyecto y promover una línea de cercanías para unir Zaragoza con las poblaciones del Bajo Aragón Histórico que ya tienen tren.
Tensión en el turno de ruegos y preguntas
El del mes de octubre fue «el pleno de los tres alcaldes». Además de Estevan como primer edil actual y Urquizu como su antecesor, entre el escaso público estaba Marisol Navarro, alcaldesa de Alcañiz entre 1987 y 1989 y primera mujer vicepresidenta del parlamento autonómico en la primera legislatura, de 1983 a 1987. Antes de comenzar la sesión, Estevan le dio la bienvenida y aseguró que era «un auténtico placer contar con su presencia».
A diferencia de otras ocasiones en las que la crispación sube por momentos, durante la sesión de este lunes el tono cordial se mantuvo entre todos los grupos hasta el turno de ruegos y preguntas. El primer enfrentamiento corrió a cargo entre Jorge Martínez (PSOE) y Carlos Andreu (Vox) cuando el primero le recriminó al segundo que su grupo hubiera abandonado el pleno de las cortes para no guardar un minuto de silencio hacia las víctimas de Gaza. Andreu, visiblemente molesto, respondió que apenas ve la televisión y que no estaba al tanto de lo ocurrido y sentenció que los socialistas «tienen ganas de cizañear».
El segundo encontronazo lo protagonizaron alcalde y exalcalde. Urquizu afeó al equipo de Gobierno «no tener capacidad de gestión» y aseguró que temen «estar ante una legislatura perdida». Así, aseguró que no hay planificación ante proyectos como la creación de un parking en las antiguas cocheras de Abasa en la calle Belmonte de San José o la recuperación de unas escaleras de acceso a la Glorieta Telmo Lacasa, entre otros. «Ustedes han heredado una muy buena gestión con fondos europeos y muchos proyectos en marcha, pero los que vengan detrás de ustedes no se van a encontrar muchas cosas en los cajones», sentenció el socialista.
El alcalde, por su parte, invitó a Urquizu a reflexionar sobre qué le llevó a perder las últimas elecciones. «Todos los concejales están dejándose la vida en la gestión de este Ayuntamiento porque podemos presumir de gestión», añadió Estevan, asegurando que durante la pasada legislatura «no se hizo, excepto en el caso del señor Baigorri que era un trabajador incansable y muchas veces se encontraba solo, sin equipo».








