Siete años han pasado desde que el Andorra Club de Fútbol descendió a la liga Regional Preferente. Tras una gran temporada, el equipo turolense consiguió ascender a Tercera Federación y completar así una hazaña histórica para el club.
Los andorranos no quieren que sea algo efímero y están creando un proyecto para consolidarse en la división, pero sin olvidarse de dónde vienen. La directiva ha realizado esta última semana hasta 17 renovaciones entre cuerpo técnico y jugadores de cara a la próxima temporada. Algunas de ellas son las permanencias de su entrenador, Carlos Gil, de su preparador físico; Alberto Lahoz, la fisioterapeuta María Marco; y del delegado de campo, Óscar Castillo.
Sin embargo, dentro del staff, también hay caras nuevas como la llegada de Jesús Fernández como segundo entrenador del equipo y de Javier Mombiela como ayudante del cuerpo técnico, ambos retirados esta temporada del fútbol.
Por parte de los jugadores, el Andorra ha anunciado la marcha de cuatro de ellos; Paulo André, Edu Giménez, Lucano y Alberto Esteban. Eso sí, no todo son malas noticias. El conjunto andorrano ha incluido cuatro nuevas incorporaciones a sus filas de cara al próximo año.
El primero en llegar ha sido Guillermo Aure, portero de 23 años proveniente del Illueca Club de Fútbol. Para reforzar la delantera, como segundo fichaje, los andorranos han contratado a Alberto Gracia, extremo de 21 años procedente de la Asociación Deportiva Sabiñánigo.
No hay dos sin tres y el equipo ha querido fichar un mediocentro. Álex Villalba ha sido el elegido. El mediocampista de 26 años viene también de jugar la temporada pasada en el Illueca. Por último, a las filas del equipo turolense ha llegado Kike Tobajas. El joven mediocampista ofensivo de 23 años recala en el club andorrano tras pasar por el Club Deportivo Fuentes.
Una deuda casi millonaria
Un club que ha pasado por momentos muy difíciles. Los problemas extradeportivos, cuya sombra sigue siendo alargada, llevó al equipo a la Regional Preferente en 2017 y el club tuvo que combatir con una deuda con Hacienda que llegó a situarse en torno a los 800.000 euros antes del inicio de la temporada 2022/2023.
Es más, ante tal situación, y durante unos meses complejos, la desaparición se llegó a barajar. Por entonces, las negociaciones con la Agencia Tributaria y el tesón de su masa social decidieron salvar al equipo llegándose a recaudar más de 230.000 euros a través de un crowdfunding.
A día de hoy, el club ha conseguido reducir la deuda hasta casi los 150.000 euros, algo impensable hace unos años y que mantiene el ánimo en el club de que se pueda acabar esta deuda pronto.
Todavía les queda un camino duro, sin embargo, lo más difícil ya está hecho y ahora el Andorra C.F. se enfrenta a una ilusionante temporada.








Todo esto se ha conseguido gracias al trabajo de una junta joven y con muchas ganas de trabajar y ilusión
No es Asociacion Deportva Sabiñánigo….es Agrupacion Deportiva.