Con el disparo del cohete anunciador comenzaron las fiestas de manera oficial en Andorra este sábado en una jornada multitudinaria con gente con ganas de pasarlo bien. El arranque se hizo efectivo una vez la peña Adestajo le colocó el pañuelo al monumento del Minero y el Labrador; y la Reina de 2023, Sara García Rodríguez, se lo puso al monumento del Pastor de Andorra. Tanto la peña como la reina saliente tuvieron su momento especial la noche anterior en la gala de proclamación de las Reinas de Fiestas 2024. Mientras ella se despidió de su año de reinado con pena pero sin perder la sonrisa que la caracteriza, miembros de la peña aprovecharon el micrófono para agradecer que se confiara en ellos esta encomienda de colocar el pañuelo. Hicieron un pequeño recorrido por sus años de peñistas y recalcaron el estreno de un local, un espacio que les ha costado conseguir "sudor y lágrimas".
La noche del viernes fue muy especial para ellos pero, sobre todo, para las nuevas Reinas de Fiestas. Sara García le cedió el testigo a Elia García Planas, a quien le puso la banda y la corona y también le cedió el sitio en el atril para que dijera unas palabras. Lamentó que las fiestas solo duren cinco días porque "podría pegarme tranquilamente un mes andando por nuestras calles con la ropa de mi peña, oliendo la pólvora de los petardos y bailando en la carpa hasta que sale el sol". Dice que presume de ser andorrana, que "es un orgullo", y lo que más le gusta de su pueblo son las fiestas y tradiciones "porque también disfruto mucho de nuestra Semana Santa junto a mi grupo que para mí, es lo mejor que hay y me gusta cuando se mezclan varias generaciones en un acto". Deseó unas felices fiestas que "se disfruten al máximo y siempre con cuidado" y cerró con un sonoro "¡Viva San Macario!". Tras ella, fueron recibiendo sus bandas las representantes de las diferentes asociaciones del pueblo. Junto a Elia, está Irene Keosavang García como Real Moza del Cachirulo; Laura Sancho Quintana es la Cenicienta de Interpeñas, Patricia Cañete Álvarez es la Reina de la Casa de Andalucía, María Guillén Arcusa es la Reina de la peña Taurina, Lorena Roqueta Ortiz es la Madrina del Andorra C.F. y María Ascensión Gracia Arno es la Reina de la Tercera Edad. No están solas las mayores, ya que hay cuatro Reinas Infantiles que disfrutaron de su noche a lo grande y son Irene Pérez Cañete, Lena Olleta Bretones, Itzae Saura Bes y Nerea Faci Martínez. Las familias de todas jugaron un papel fundamental en la gala haciéndose cargo de la entrega de ramos y detalles. De hecho, el ámbito familiar está muy presente también entre las propias reinas, porque María Ascensión Gracia comparte reinado con su nieta Patricia Cañete y es lo que más ilusión les hace a ambas de esta experiencia. Lo mismo que Elia, la Reina de Fiestas, que sino familia de sangre, en su discurso destacó la alegría que le causa compartir estos días con su amiga Laura, porque "tanto ella como su familia son muy importantes para mí y mi familia y me alegro mucho de estar aquí con ella".
Todas recibieron el aplauso de su alcalde, Rafa Guía, que además les dedicó una copla que recitó para deleite del público que llenó las gradas del pabellón: "Ni las rosas ni las estrellas se os pueden comparar/ ni rosas tan bellas ni estrellas que brillen más", recitó. Tras calmarse el fervor del público siguió enumerando los pilares fundamentales de las fiestas de Andorra. El primero eran las reinas que "son las protagonistas", el segundo es el pregonero. "Domingo, representas perfectamente los valores de lo que somos la gente de Andorra, gente que se esfuerza, que supera adversidades para conseguir sus metas. Este pueblo es igual que tú y por eso te hemos elegido pregonero, así que, muchas gracias", le dijo. El tercer pilar fundamental de las fiestas, que "son las mejores de todo Teruel y de Aragón" es la comisión de fiestas y destacó la gente joven que se ha sumado al tiempo que reconoció a toda la gente que lleva años trabajando por Andorra. Terminó en el cuarto pilar que sostienen las fiestas. "Es el pueblo de Andorra, no hay pueblo como este... Yo estoy orgulloso de este pueblo... ¡Muy orgulloso!", dijo categórico y con la efusividad que merecía una noche de celebración como la que estaba transcurriendo. El primer edil y la corporación estuvieron muy bien arropados por diferentes representantes políticos y alcaldes y concejales de varios pueblos del territorio. "Habéis venido muchos y con esto ayudáis a que este acto reluzca más todavía", les agradeció desde arriba. Guía fue el encargado también de entregar el detalle al pregonero, que este año fue Domingo Carbonel Portero, geólogo con una trayectoria notoria y que hizo un repaso por sus vivencias en las fiestas andorranas. Aunque reside en Zaragoza, trata de que "no pasen tres fines de semana sin volver" y regresa con sus hijos y su mujer, también andorrana. Recordó su calle, a sus vecinos y destacó que más de uno ha sido pregonero. El recuerdo más especial para él, y también para el público que rompió a aplaudir, fue el dedicado a su padre. "Se lo dedico a Vicente 'El Barrabás, que es mi ángel de la guarda", dijo emocionado. El pregonero también lanzó un alegato por la amistad y reivindicó el respeto para que estas fiestas "ninguna andorrana tenga miedo de volver sola y de noche a casa". Su gente respondió de nuevo con aplausos.
La noche terminó con la cena de gala para las autoridades, Reinas y familias y se alargó la velada. Las fiestas en Andorra siguen y este domingo es la solemne procesión por el día de la Natividad de Nuestra Señora, y este lunes se honrará a San Macario. Los festejos se alargan hasta el miércoles 11.





















