El accidente del tren ferroviario en Urda (Toledo) también afectó a usuarios frecuentes del Bajo Aragón Histórico que utilizan esa vía para acudir eventos del trabajo o disfrutar de las vacaciones. Es el caso de la alcañizana Andrea Ariño, que el miércoles se dirigía a Málaga para asistir a un congreso internacional por motivos de trabajo.
Llegó a la estación de Zaragoza - Delicias para coger el ave que partía hacía Madrid para después hacer transbordo hasta Málaga. El convoy ya partía con retraso, pero «no le dio importancia porque es algo habitual». Fue en el momento en el que llegaron a Madrid Atocha, cuando se enteraron de que se había producido un accidente. «A muchos de los pasajeros que estábamos allí, se nos dijo que había habido un accidente en Toledo y que lo más probable es que no funcionaría el tren de forma habitual. Nadie sabía todavía de la gravedad de las circunstancias», recuerda.
Al querer pasar la seguridad hasta Madrid, los agentes de seguridad ya lo impidieron porque estaba cortada la línea de Madrid - Andalucía. «Fue muy caótico y, a la vez, muchos familiares me llamaban al enterarse de la noticia porque en la vía donde sucedió todo era la misma por la que iba a pasar mi convoy», explica. Finalmente, la alcañizana cogió junto con otra compañera el tren de regreso a Madrid. «No suelo tener mucho miedo, pero sí que es verdad que da como más respeto dadas las circunstancia. Igual ahora mucha gente va a priorizar ir en coche a Madrid», concluye.








