Abrir un grifo en Alcañiz y ver brotar agua potable en cualquier momento del día o de la noche es un gesto tan cotidiano que suele pasar inadvertido. Sin embargo, detrás de esa aparente sencillez se esconde un complejo engranaje de ingeniería, tecnología, compromiso humano y gestión ambiental.
Para lograr que las nuevas generaciones entiendan el incalculable valor de este recurso finito y el esfuerzo organizativo que requiere, el Ayuntamiento de Alcañiz y Veolia —compañía encargada del servicio municipal de agua de la ciudad desde hace décadas— celebraron con éxito el pasado 23 de octubre la segunda edición de la gymkana educativa 'El viaje del agua'.
La jornada reunió a más de 60 escolares de 4.º de Primaria procedentes de los colegios Juan Lorenzo Palmireno, La Inmaculada y Escolapios. Acompañados por un equipo formado por más de 20 personas —integrado por profesionales voluntarios de Veolia, educadores de la entidad Océano Atlántico, encargada de la dinamización de la jornada, y de personal técnico municipal—, los alumnos transformaron el emblemático entorno natural de la Fuente de los 72 caños en un vibrante laboratorio científico y ambiental al aire libre.

De la nube a la red urbana: un itinerario experiencial paso a paso
La gymkana se estructuró a través de un circuito interactivo de postas temáticas diseñado para que los niños experimentaran en primera persona, mediante dinámicas sensoriales, juegos y experimentos científicos, el ciclo urbano del agua, tomando el relevo de la edición de 2025, la cual se centró en el ciclo natural del agua.
Bajo el hilo conductor narrativo 'Hoy no sois alumnos, hoy sois gotas de agua', la actividad arrancó en la Concha de la Glorieta con una cálida bienvenida colectiva por parte del alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Estevan, e introdujo a los participantes en un viaje guiado divididos en distintos grupos rotatorios.
Así, el primer edil subrayó que «estas jornadas divulgativas son muy interesantes para concienciar sobre el medio ambiente y el consumo de agua, que es algo que hay que tener muy en cuenta hoy en día. Además, los escolares toman conciencia de la importancia de abrir el grifo y que salga agua, algo que ocurre gracias a que hay detrás una empresa como Veolia y unos trabajadores que son los que nos dan este servicio tan importante las 24 horas del día».
El recorrido comenzó en los alrededores de la Fuente de los 72 caños. Mediante dinámicas colaborativas con coladores y esferas simuladas, los escolares tuvieron que proyectar o verter gotas sobre cubos que representaban diversos ecosistemas: ríos, campos de cultivo, embalses, ciudades y el mar.
La prueba no solo puso a prueba su puntería y coordinación en equipo, sino que dio pie a un profundo debate posterior sobre las sequías, los episodios de lluvias torrenciales y la desigualdad hídrica, reflexionando sobre si la lluvia siempre cae donde más falta hace y qué ocurre cuando escasea en los campos agrícolas.
En otra de las postas, los distintos grupos abordaron el viaje del agua bajo la tierra. A través de un puzle tridimensional de garrafas transparentes que recreaban las distintas capas del terreno (hojarasca, tierra vegetal, grava, roca permeable y acuífero), los alumnos montaron el recorrido que sigue el agua de lluvia. Al verter agua en la parte superior, observaron el fenómeno de la filtración natural y entendieron cómo la tierra actúa como un filtro biológico gigante que almacena las reservas subterráneas de las que se abastecen pueblos y ciudades.
Ingenieros del agua
En la siguiente posta, los participantes dieron el salto de la naturaleza a la tecnología urbana. Tras examinar una garrafa con agua turbia cargada de hojas, tierra y restos naturales, las monitoras plantearon un dilema: '¿Beberíais de esta agua?'. Ante la rotunda negativa infantil, se activó la misión de convertirse en ingenieros hidráulicos.
Utilizando botellas cortadas, capas de grava, arena fina, telas y bombas de agua manuales, los grupos construyeron su propia estación potabilizadora a escala. Al comprobar cómo el agua salía clara tras atravesar los filtros, aprendieron que el agua captada en ríos o acuíferos exige rigurosos procesos tecnológicos para ser sanitariamente perfecta y apta para el consumo humano.
Pero uno de los mayores retos que se plantearon durante la jornada fue transportar el agua potable desde los depósitos centrales hasta los hogares. Organizados por relevos, tuvieron que construir una gran tubería que descendía por las escaleras del parque para conducir el agua hasta la ciudad, sin derramar una sola gota. Inmediatamente después, la dinámica abordó las fases del saneamiento y la depuración: qué ocurre con el agua una vez utilizada en las casas y cómo circula por la red de alcantarillado hasta llegar a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR).
En esta fase se puso un especial énfasis formativo en el impacto negativo de las toallitas húmedas y otros residuos no biodegradables arrojados indebidamente al inodoro. Los alumnos simularon la limpieza de atascos en tuberías mediante filtros a presión y experimentaron para su posterior reutilización en el riego de parques y jardines.
El broche de oro de la jornada tuvo lugar con la acción simbólica 'La Ola del Compromiso'. Cada uno de los grupos tuvo que completar el puzle del ciclo urbano del agua con las piezas que recolectaron en cada una de las postas para luego finalizar con un ambiente festivo y un baile comunitario simulando una auténtica ola de compromiso con el medio ambiente.
Alianza por el futuro: la voz de las autoridades, educadores y escolares
El éxito de la jornada radica en la estrecha sintonía entre la administración local, la empresa concesionaria y la comunidad educativa. La presencia institucional estuvo encabezada por el alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, acompañado por el segundo teniente de alcalde, Eduardo Orrios, y el técnico de medio ambiente del Ayuntamiento, Miguel Ángel Gargallo, quien quiso trasladar un agradecimiento explícito a Veolia por su permanente implicación con el municipio. Estevan recalcó el valor de educar desde la infancia en la cultura del agua y situó el foco en el trabajo continuo de los profesionales del sector hídrico.

Por su parte, el director ejecutivo de Veolia en Aragón, José Ignacio Heredero, reafirmó la vocación de la compañía de ser un actor clave en el desarrollo territorial de Alcañiz. «Veolia va más allá de, por supuesto, garantizar un servicio de agua seguro, sostenible y de alta calidad a los alcañizanos. Desde la compañía llevamos años promoviendo estas iniciativas de la mano del Ayuntamiento de Alcañiz, para convertir a los más pequeños en embajadores e impulsores del cuidado del medio ambiente y la transformación ecológica en Alcañiz».
Las valoraciones desde el ámbito docente respaldaron de forma unánime el enfoque didáctico de la actividad. Varias de las profesoras coincidieron en la parte positiva de «aprender jugando», ya que se trató de unas dinámicas «más cercanas que facilitan el entendimiento por parte de los alumnos y que hacen que los niños y niñas asimilen los conceptos dados en clase de una forma natural y divertida».
Por su parte, los verdaderos protagonistas de la jornada —los alumnos alcañizanos— mostraron un grado de implicación, curiosidad y dinamismo absoluto. Durante todo el itinerario, levantaron la mano entusiastamente para responder a las preguntas de los monitores, formularon dudas sobre la procedencia del agua potable y compartieron con orgullo los trucos de ahorro hídrico que aplican en sus casas, demostrando que la conciencia ambiental infantil es un motor de cambio real en las familias.
Veolia y Alcañiz: un compromiso que fluye las 24 horas del día
La celebración de 'El Viaje del Agua' representa la cara más visible y emotiva de una relación de servicio y compromiso continuo entre Veolia y la ciudad de Alcañiz. Como gestora del servicio municipal de abastecimiento y saneamiento de agua, Veolia asegura a los alcañizanos un suministro continuo de agua de la máxima calidad, con disponibilidad garantizada las 24 horas del día durante los 365 días del año.
Esta labor ininterrumpida no solo sostiene la vida cotidiana de las familias, colegios, comercios e industrias de la capital bajoaragonesa, sino que actúa como un potente motor económico local, generando puestos de trabajo directos e indirectos, calificados y arraigados en el propio territorio.
Además, Veolia trabaja por generar un impacto positivo en la sociedad alcañizana que no solo se limita a un evento puntual al año, sino que se articula a través de una estrategia educativa permanente en las aulas y en el medio natural de Alcañiz. Prueba de ello es Aqualogía, el programa escolar de referencia de la compañía sobre el ciclo urbano del agua y el uso responsable de los recursos naturales. Adaptado a los currículos de Primaria, Aqualogía ha recorrido todos los colegios de Alcañiz, utilizando recursos digitales, juegos interactivos y experimentos en el propio aula para enseñar cómo llega el agua a las viviendas y cómo debe cuidarse desde la infancia.

Fuera de las clases y coincidiendo con citas como la Semana Europea de Prevención de Residuos o el Día Mundial del Medio Ambiente, Veolia y el Ayuntamiento han organizado masivas jornadas de limpieza de residuos en la ribera del río Guadalope y en el embalse de La Estanca.
En estas sesiones, más de un centenar de escolares han recogido decenas de bolsas de desperdicios plásticos, latas e incluso voluminosos abandonados (como carritos de bebé o bicicletas estropeadas), concienciando sobre la fragilidad de los ecosistemas fluviales.
En el caso de la Estanca, la actividad fue un paso más allá, ya que se realizó una ruta en bicicleta hasta las inmediaciones del embalse bajo el lema ‘muévete por el medio ambiente’ y se llevaron a cabo, en colaboración con la Asociación Amigos del Río de Alcañiz, talleres de avistamiento de aves autóctonas, enseñando a los más jóvenes a identificar la riqueza faunística de su entorno y el papel clave de la conservación de láminas de agua limpia.
Alcañiz demuestra así que la alianza entre una administración municipal comprometida con la sostenibilidad y una empresa gestora con visión social como Veolia es la fórmula más eficaz para sembrar un futuro responsable. Cada niño que hoy comprende el esfuerzo humano y técnico necesario para que brote agua limpia del grifo es una gota de conciencia que se suma a una verdadera marea de transformación ecológica en el Bajo Aragón.
CONTENIDO OFRECIDO POR VEOLIA










