El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación ha puesto en marcha una línea de financiación que puede alcanzar 81 millones de euros en préstamos durante el periodo 2023-2027, con avales públicos del 80% y bonificaciones de dos puntos en los primeros cinco años. La herramienta ya ha registrado 104 solicitudes por casi 18 millones, con 49 aprobadas y 27 préstamos formalizados por más de 4,2 millones.
El Departamento continúa reforzando su apoyo al sector agrario mediante el Instrumento Financiero de Gestión Centralizada (IFGC-G), diseñado para facilitar el acceso al crédito a jóvenes agricultores y para la modernización de explotaciones en la comunidad autónoma. Este mecanismo se enmarca en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 (PEPAC) y permite acceder a préstamos en condiciones ventajosas, con cuantías de hasta 60.000 euros para capital circulante y hasta 600.000 euros para inversiones.
Aragón se sitúa como pionera en la aplicación de esta fórmula en el nuevo periodo del PEPAC, con una dotación de 13 millones de euros de gasto público hasta 2027. De esa cantidad, 3 millones se destinan al establecimiento de jóvenes agricultores y 10 millones a la modernización de explotaciones.
En sus primeros 15 meses de funcionamiento, el instrumento ha generado un notable interés. Las operaciones aprobadas han movilizado casi 10 millones de euros, mientras que los préstamos ya formalizados superan los 4,2 millones.
El director general de Desarrollo Rural, José Manuel Cruz, ha destacado que se trata de «una herramienta eficaz» que responde a una demanda real del sector y que facilita la incorporación de jóvenes y la mejora de la competitividad. Ha subrayado además que el acceso a financiación en buenas condiciones resulta determinante para que los proyectos salgan adelante.
Las inversiones más demandadas se concentran en la maquinaria agrícola, con importes medios cercanos a los 200.000 euros, seguidas de actuaciones en regadío, con préstamos próximos a los 600.000 euros, y la compra de tierras por parte de jóvenes agricultores. También se han concedido préstamos para capital circulante con importes medios superiores a los 40.000 euros.
Cruz ha puesto en valor el efecto multiplicador de esta línea de apoyo al asegurar que «cada euro de dinero público permite generar más de 6 euros en préstamos», alcanzando hasta 6,25 euros. Un impacto que refuerza el papel de esta política como herramienta eficiente y con capacidad de transformar el sector agrario.









