Los vecinos, negocios y comercios que se adhirieron al autoconsumo colectivo de energía ya pueden ver en tiempo real su consumo y comprobar la eficiencia tanto energética como a niveles económicos. El proyecto responde a un convenio firmado entre el Ayuntamiento y Enel Green Power (Endesa) en el marco del desarrollo del Nudo Mudéjar.
Tras más de un año de puesta a punto, el autoconsumo ya ha comenzado y «pronto» se reflejará también en la factura de la luz de un total de 124 puntos de suministro (CUP) equivalentes a usuarios entre viviendas, establecimientos y naves agrícolas.
«Se debería haber dado de alta en julio pero al final se retrasó hasta diciembre. Los usuarios ya saben que está en marcha y que pueden acceder en su CUP a través de sus cuentas en internet para ir controlando el consumo de energía y ver el ahorro», dice el alcalde, Luis Ezquerra. El cálculo estimado arroja un ahorro estimado de entre 120 y 130 euros anuales a cada hogar. «Será en un mes o dos cuando se refleje en las facturas», añade.
Para llevarlo a cabo se instalaron placas solares en tres cubiertas de edificios municipales con las que generar 51KW que llegará a los puntos de suministro con modalidad de compensación de excedentes. Están ubicadas en la nave destinada a los aperos de mantenimiento, en la cubierta de las piscinas y en la del pabellón multiusos. El 80% de la energía se repartirá a los vecinos y el 20% será para consumos municipales.
Los usuarios solo han tenido que inscribirse en el tiempo estipulado, y la eléctrica se ocupó de la instalación y trámites, aunque admiten cierta confusión inicial respecto a la gestión de las comercializadoras. «Si hay usuarios interesados en entrar y otros en salir, habrá opciones de cambio pero las altas y bajas se harán de forma anual», señala Ezquerra, que recuerda que ya se solicitó más capacidad respecto a la prevista de forma inicial debido a la demanda.
Transición energética
Vinaceite fue incluido, junto a otros 33 municipios, en el Convenio de Transición Justa impulsado para zonas afectadas por el cierre de la Central Térmica de Andorra. La instalación de placas supone una inversión de 140.000 euros de la que el Ayuntamiento aporta el 20% (20.000 euros) y el resto corre por cuenta de Endesa. Estiman que, con las líneas de subvención que existen, «era el momento de llevarlo a cabo» y que «en ocho años la inversión ya estará amortizada» y «quedará como un beneficio para los vecinos».








