El convenio de la Diputación de Teruel (DPT), el Arzobispado de Zaragoza y la Fundación Ibercaja para la conservación y restauración del patrimonio artístico y arquitectónico de los templos de la Archidiócesis permitirá actuar este año -con posibilidad de solicitar una prórroga para 2025- en siete iglesias y ermitas de otros tantos núcleos de población del Bajo Aragón Histórico, por un montante global de 243.653,13 euros.
Se trata de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Azaila (43.932,54 euros), la Iglesia Parroquial de la Asunción de Calaceite (33.163,35 euros), la Ermita de San José en Belmonte de San José (31.110,04 euros), la Iglesia de San Bernardo de Torre de Arcas (31.266,63 euros), la Iglesia de San Juan Bautista en Vinaceite (42.419,39 euros), la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora de La Codoñera (30.000 euros) y la Iglesia Parroquial de la Natividad en Andorra (38.108,05 euros).
El presidente de la DPT, Joaquín Juste; el Ecónomo Diocesano de la Archidiócesis de Zaragoza, José Luis Rodrigo; y el director de la Fundación Ibercaja de Teruel, José Luis Torán, han suscrito el nuevo convenio anual de colaboración que permitirá acometer distintos trabajos en iglesias y ermitas que requieren actuaciones urgentes. La institución provincial aporta para la realización de dichas obras un total de 100.000 euros, un 41,04% del total de las aportaciones. La Archidiócesis de Zaragoza, que será quien ejecute las inversiones de este convenio, aporta 133.653,13 euros, un 54,85% del total de las aportaciones. Por último, la fundación Ibercaja aporta 10.000 euros, un 4,10%.
Las tareas de conservación y restauración requieren la ejecución de una serie de obras urgentes y necesarias que la Archidiócesis de Zaragoza o las parroquias no podrían realizar de no ser por el apoyo económico de entidades públicas y privadas interesadas en la conservación de este rico patrimonio artístico y arquitectónico diocesano. Todas las obras deberán contar con la preceptiva licencia municipal correspondiente. En el caso de que la restauración afecte a un Bien de Interés Cultural, deberá tener además la aprobación de la Dirección General de Patrimonio Cultural, extremos que deberán ser acreditados documentalmente, con carácter previo al pago de la subvención.
El convenio se inició en la década de los 90 y actualmente contempla la creación de una comisión de seguimiento integrada por cinco miembros, dos de ellos por parte del Arzobispado de Zaragoza, dos de la Diputación de Teruel y uno en representación de Fundación Ibercaja, cuyo cometido será el de asegurar el cumplimiento del convenio, coordinando e impulsando sus diversas actuaciones, aprobar los posibles cambios de actuaciones producidos por motivos imprevistos o de urgencia, así como resolver las posibles dudas que pudieran surgir en la interpretación del mismo.








podrían arreglar la de Valdealgorfa, que es muy bonita pero está muy dejada
A ver, ¿Pero no son PROPIEDAD del arzobispado? ¿Y hay que poner dinero de TODOS para mantenerlas? Que las cuide y mantenga el propietario y que paguen IBI, el resto es propaganda beata con el dinero de todos…