El Ayuntamiento, las seis comarcas y la fundación Quílez dejaron patente su compromiso ayer en una reunión
El proyecto para que el 'ATRIVM, Espacio de Historia' vuelva a abrir sus puertas reconvertido ahora en un espacio cultural de todo el Bajo Aragón Histórico sigue avanzando. El Ayuntamiento de Alcañiz, las seis comarcas bajoaragonesas y la fundación Quílez Llisterri dejaron patente ayer en una reunión su compromiso para llevar adelante la iniciativa. Además, se consensuó que como se trata de un proyecto supramunicipal en el que además la ciudad de Alcañiz cede un edificio, entienden que la financiación no debe llegar de las propias comarcas sino de otras administraciones. Es decir, que buscarán ayuda económica en la Diputación de Teruel, Gobierno de Aragón y Ministerio de Cultura al igual que estas instituciones financian otros proyectos como por ejemplo la Fundación Santa María de Albarracín.
Museo cultural del territorio
La impulsora del proyecto, la Fundación Quílez Llisterri, pretende que cada una de las seis comarcas bajoaragonesas junto con la ciudad de Alcañiz tengan un espacio propio en los siete contenedores poliédricos de cristal opaco con los que cuenta el espacio. En ellos se mostrará algún aspecto característico de cada territorio que se irá cambiando periódicamente.
El objetivo es triple: cohesionar el territorio, ofrecer a los turistas una visión de la zona en un solo espacio y darle uso a un edificio patrimonial de Alcañiz que lleva cerrado más de seis años. «Queremos que cada comarca no viva de espaldas a las otras, ahora estamos en una especie de reino de taifas en que cada uno se mira su ombligo. Por eso creemos que debe ser la sociedad civil la que mantenga la idea de cohesión y qué mejor fórmula que a través de la cultura y el patrimonio», explica el presidente de la Fundación, Ángel Quílez.
La Fundación pretende que el nuevo ATRIVM entienda el territorio bajoaragonés como «un museo» por ello cada espacio de una comarca estará gestionado por comités que tendrán autonomía propia a la hora de plantear cualquier actividad. Cada espacio será «algo vivo» que irá cambiando con el tiempo. De igual forma, la Fundación también focalizará todas sus actividades a través de este proyecto.
Fue inaugurado hace 12 años
El ATRIVM, situado en una antigua iglesia que durante muchos años fue un taller mecánico, fue inaugurado en 2005 tras una inversión de 685.000 euros. Se abrió como un centro de visitantes en el que mostrar el pasado, el presente y el futuro de Alcañiz. Su alto coste de mantenimiento unido a la necesidad del Ayuntamiento de reducir gastos para obtener liquidez hizo que en 2010 se optara por dejarlo abierto solo los fines de semana y poco más de un año después por cerrarlo definitivamente aunque se ha cedido cuando alguna entidad lo ha solicitado para organizar algún acto.







