Recreaciones, talleres, mercado y mucho más ha ofrecido Azaila este sábado que, como cada septiembre, se crece con Sedeisken, una jornada íbera en la que el pueblo honra su pasado. Lo hace de un modo didáctico, lúdico y también científico. El público responde y esta vez también lo ha hecho acudiendo a cada actividad y visitando el yacimiento Cabezo de Alcalá, el protagonista de toda esta historia.
Desde hace más de una semana quien haya transitado por la N-232 se ha percatado de que el sábado 12 de septiembre se celebraba Sedeisken. Las casetas del mercado montadas en la plaza Aragón han aguantado toda esta semana a estar llenas de toda la artesanía y el buen hacer de los comerciantes que han llevado sus productos. Algunos han apoyado su presencia con la impartición de talleres para todos los públicos como alabastro, cerámica o esparto. De otros ha sido imposible apartar la mirada de ellos viéndolos en acción modelando maderas o tejiendo con cañas. Otros se han metido al público en el bolsillo por el gusto, el olfato y también la vista y han caído unos buenos aceites, quesos, vinos y embutidos.
Conferencia de apertura: el Cabezo de Alcalá desde el punto de vista de la cocina
Como explica el presidente de la Asociación Cultural Sedeisken, Javier Tesán, el yacimiento es el origen de que hace dos décadas se decidiesen realizar unas jornadas. Por eso, además de la parte lúdica se incluyen recreaciones didácticas y conferencias. "No debemos perder de vista el Cabezo de Alcalá y todo lo que supone para Azaila durante todo el año", dice. Es un polo de atracción y en él se sigue investigando. Y existen muchos frentes desde los que hablar de él.
La conferencia inaugural ha versado sobre la cocina y la ha pronunciado la doctora en Historia de la Universidad de Zaragoza Carmen Aguarod. Ha desgranado algunos detalles culinarios y sobre cómo era cocinar en tiempos del conflicto sertoriano en una charla titulada 'Con los romanos llegaron las salsas'. "La cocina nos da muchísima información, es cultura. Nos dice que hay un grado de aceptación de las costumbres y de la cultura romana muy importante. O sea, los habitantes de estos yacimientos habían convivido con romanos ya desde hace generaciones y que hay una hibridación, una cocina fusión", dijo.
Emplea el paralelismo con la aceptación de las pizzas, que ya son "casi de la cocina nuestra" y con las hamburguesas y cultura americana en general. "¿Cuándo llegaron aquí las hamburgueserías? Llegaron con las bases americanas y las hemos aceptado", apuntó. Basándose en sus investigaciones en los yacimientos de La Caridad en Caminreal y Cabezo de Alcalá, desgranó los tipos de alimentos almacenaban según los recipientes encontrados, y cómo fueron cambiando con la influencia romana. También analizó las cocinas y en qué espacio de la casa comerían, además, con unas posturas muy singulares: recostados del lado izquierdo para comer con la derecha.
El largo historial de expolios ha hecho que muchos de los artículos hallados y que Juan Cabré recoge en sus cuadernos estén en paradero desconocido.
Como agradecimiento, el Ayuntamiento con el alcalde, Adolfo Tesán a la cabeza, junto con la Asociación Sedeisken y grupos participantes, le han hecho entrega a Aguarod de una réplica del Toro de Azaila. La pieza real es de bronce y se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional.
Sedeisken, una jornada "familiar" para público y grupos que viajan desde diferentes puntos del país: "Nos cuidan mucho, nos encanta venir"
El día ha discurrido con demostraciones varias y muy didácticas de cómo era una boda íbera, cómo se luchaba, explicaciones acerca de vestimentas e incluso clases de tiro con arco a cargo de Alba Domus, del Club Deportivo Arqueros D'Aragón. Desde Mi Rosa de los Vientos han conseguido captar la atención de un buen número de público, especialmente del infantil. Han sido los protagonistas de las exhibiciones de cetrería y vuelo con aves rapaces.
Desde la vecina Andorra se ha desplazado el grupo Ludus Piagurdus, que ha ofrecido una demostración de lucha de gladiadores tal y como realizan en su feria íbera de noviembre, Lakuerter. Han hecho vibrar al público en la plaza de la iglesia al final de la tarde porque, además de mirar, han tenido que decidir quien vivía de los dos luchadores. Menos sangrienta ha sido la recreación de una boda íbera en dos partes a cargo de Saguntum Civitas, que han contado desde cómo se preparaban los novios hasta la celebración en sí misma.
El grupo Celticue de Cartagena no se pierde esta cita en Azaila y han vuelto a recorrer las calles con sus gaitas y su percusión. Lo mismo que la II Cohors Vasconum, que desde Navarra desplazan sus armaduras para explicar cómo vestían y cómo luchaban los romanos y dar más curiosidades y anécdotas, además de desfilar cada poco por el mercado. Por la noche, Lugh Música Celta ha puesto el broche a la jornada con una actuación de escenario en la plaza del mercado.
Azaila es el punto de encuentro de grupos de diferentes lugares del país. Algunos se reencuentran pero siempre se conoce gente nueva. "Hacemos cinco horas de viaje desde hace años, imagínate si nos gusta venir", sonríen Paqui Portilla y Lidia Noriega, desplazadas desde Cantabria. Pertenecen a un grupo integrado en las Guerras Cántabras que cada año, entre final de agosto y comienzos de septiembre, realizan su fiesta en la localidad de Los Corrales de Buelna. "La recomendamos a todo el mundo y siempre hacemos la nuestra, y nos venimos aquí. Sedeisken es recogidita, muy familiar y nos cuidan y nos tratan genial, es una maravilla estar aquí. Te reencuentras con gente, pero también descubres y ves cosas nuevas cada año. Es un día y nos falta tiempo", añaden.
25 años del Centro de Interpretación del yacimiento Cabezo de Alcalá: "Es la punta de lanza del Consorcio Íberos en Aragón"
La actividad en el pueblo se ha combinado con las visitas al Centro de Interpretación y al propio yacimiento Cabezo de Alcalá. Un autobús ha conectado la plaza con el lugar donde se han realizado rutas guiadas en tres horarios de mañana y uno de tarde con Jorge Abril y Álvaro Segundo como guías. La jornada ha atraído a decenas de personas de la zona y también de otros territorios y todas, interesadas en conocer y saber más sobre el yacimiento. Y de todo rango de edad. "El de Azaila es un yacimiento a nivel arqueológico de los mejores conservados de España y, de Aragón por supuesto, y nos da una información súper valiosa, tanto de las sociedades íberas como de ese mundo romano que fueron adoptando. La gente que viene lo hace con mucho interés y estamos muy contentos", valora Abril, gerente del Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón.

El Centro de Interpretación es la extensión del yacimiento en el pueblo a pie de N-232. Cumple 25 años y es uno de los más antiguos de Aragón. "Hablando en términos bélicos, es la punta de lanza del proyecto del Consorcio que compone las comarcas del Bajo Aragón Histórico", sonríe. Reconoce que los visitantes se sorprenden de la magnitud de la acrópolis del yacimiento y, conociendo todo lo que contiene el centro, también de todo el patrimonio que existe. "Se sorprenden del patrimonio que tenemos en el Bajo Aragón, cosa que nos da a entender que tenemos que seguir apostando por mejorar nuestra identidad y nuestra autoestima", añade.

Desde el Consorcio existen varios proyectos en marcha y la parte didáctica tendrá peso. Jornadas como la de Azaila es un ejemplo de cómo puede funcionar el turismo cultural. "La apuesta por desarrollar un turismo cultural, en este caso explicando el patrimonio arqueológico, es un eje muy interesante y, como hemos visto con Sedeisken, es un elemento de identidad local. Solo hay que ver que los vecinos de Azaila se creen la cultura íbera, la identidad íbera y la apuesta porque su yacimiento esté protegido, esté conservado y que esté abierto para todos los visitantes que quieran venir aquí. "El Consorcio tiene un presupuesto, pero si tuviésemos una financiación complementaria podríamos hacer muchas cosas, desde plan de excavaciones a restauración de espacios pasando por mejorar la oferta turística, la oferta patrimonial... Como ya dije en una entrevista en La COMARCA, ser el Dinópolis del Bajo Aragón. Para eso necesitamos que quien toma las decisiones políticas apueste por esto. Ya han apostado durante años y se han hecho y se están haciendo muchas cosas, pero que no se olviden porque hay mucho potencial", reivindica.










































