Berge tendrá un espacio de coworking y sala de formación en la planta baja del antiguo matadero. El Ayuntamiento ha recibido una subvención de 90.000 euros de la línea de infraestructuras del FITE de 2024 para acometer la obra en este 2025. La intervención terminará de rehabilitar el edificio, cuya planta superior ya se utiliza como sala multiusos para cursos de adultos, charlas y exposiciones, entre otras actividades. Además, alberga las sedes de la Asociación Cultural el Rodabillo, que cuenta con una pequeña biblioteca; y de la Asociación de tambores y bombos San Pedro.
«Dado que ahora el matadero municipal es inservible, decidimos darle otras funciones. La parte superior del edificio ya está acondicionada y en uso; sin embargo, la inferior quedaba en desuso. Cuando salió la línea de ayudas, pensamos que podía encajar la idea que llevábamos de hacer un coworking», explica el alcalde de Berge, Óscar Rubira. El proyecto de ejecución está prácticamente finalizado y, en breve, se sacará a licitación. «Estamos acabando de perfilar los pocos detalles que nos quedan, ya que en la memoria inicial que presentamos ya estaba todo bastante especificado», añade Rubira.
La planta baja del matadero, un edificio antiguo revestido de piedra, se divide en dos estancias; una que se usaba propiamente para el ganado y otra destinada a almacén municipal. Con la reforma habrá una única sala grande, así como dos baños, uno de ellos adaptado para personas dependientes. La entrada también será accesible. Todavía no se ha valorado el aforo, sin embargo, será similar al de la parte superior, ya que posee las mismas dimensiones. A la escuela de adultos asisten una decena de personas y a los talleres una veintena.
La nueva sala dispondrá de mobiliario como escritorios y sillas, quizás una mesa más grande para reuniones, y herramientas que puedan ser necesarias, como un proyector. También se valorará la instalación de equipo informático. Además, se ampliará la conexión a internet con la que ya cuenta la planta superior. «De momento vamos a centrarnos en que la reforma quede lo mejor posible. Después lo habilitaremos con el mobiliario básico con vistas a ir mejorándolo según las necesidades que detectemos», señala Rubira, quien también insiste en que aspectos como el acceso -si será con un sistema domótico como en pueblos vecinos- o las tarifas se pensarán más adelante.
Teletrabajo, estudio o reunión
El objetivo es que el pueblo, de unos 230 habitantes, así como sus visitantes, «aprovechen este nuevo espacio». «Queremos que les sea útil tanto a las personas que están aquí, como a las que vienen para Semana Santa o verano para que puedan alargar su estancia teletrabajando. También estamos abiertos a nuevos pobladores», detalla Rubira. El coworking servirá también a los estudiantes. La sala, asimismo, la podrán emplear las diferentes asociaciones que no tienen local propio para mantener reuniones.








Un coworking de 90.000€ al que no irá ni el tato.. mientras el bar del pueblo sigue cerrado