La Casa Consistorial cuenta con un nuevo ascensor y estrena oficinas municipales. Se pretende reordenar el tráfico
La casa consistorial de Calaceite ya es accesible. Han finalizado las obras en todas las dependencias municipales con la instalación de un nuevo ascensor que permitirá salvar las escaleras de entrada al edificio consistorial así como conectar el ayuntamiento como el Salón de Plenos, el despacho de la alcaldía y las nuevas oficinas. La actuación comenzó a principios de primavera y ha sido posible gracias a 96.000 euros procedentes de fondos FINS de la Diputación de Teruel y 20.000 euros de fondos propios. Pese a que la obra finalizó hace varios días, el ascensor ha comenzado a funcionar durante esta semana después de que la empresa encargada del mantenimiento asumiese las labores de seguridad del mismo. «Muchos calaceitanos nos demandaban que el edificio fuese accesible y además requeríamos de un espacio más amplio», explica Jose María Salsench, alcalde de Calaceite.
El ascensor se ha ubicado en una de las paredes laterales del patio y se ha rematado con acabados en piedra. Durante las obras los famosos Gigantes de Calaceite tuvieron que ser preservados y protegidos para no resultar afectados por los trabajos.
Las obras han permitido reordenar las dependencias. La nueva ubicación de la secretaría, despacho de alcaldía y demás estancias se sitúan en la última planta de la casa consistorial, en la galería de arquillos de estilo aragonés que puede contemplarse desde la plaza de España. Se trata del espacio que hasta ahora ocupaba la Biblioteca y a la que tan solo era posible acceder mediante unas escaleras por una puerta trasera en la calle de Arriba. Son accesibles mediante el nuevo ascensor aunque también se entra por la antigua puerta trasera. También se han instalado unas puertas automáticas.
Por su parte, la Biblioteca Municipal se trasladó a Casa Bruno, histórico edificio anexo a la casa consistorial y que ya alberga la musealizada Oficina de Turismo. Además, el espacio ofrece una exposición permanente de la ceramista calaceitana Teresa Jassá. Asimismo, conserva, después de su restauración, la antigua bodega y almacenes. Cuentan también con acceso directo desde el interior.
Reordenación del tráfico
El Ayuntamiento ha puesto en marcha además con un proyecto de reorganización y reordenación del tráfico en todo el centro del casco histórico. Para ello varios de los principales viales pasarán a ser de un único sentido y se prohibirá la circulación en ambos sentidos. La estrechez de muchas de estas calles imposibilita que dos vehículos se crucen sin que uno de los dos tenga que llevar a cabo varias maniobras, lo que causa multitud de problemas y atascos. «Los vecinos se acostumbrarán rápido y que ganaremos en muchos aspectos», añade Salsench. La situación se compla especialmente en épocas de gran afluencia de turistas y se producen situaciones en las que muchos de ellos, con sus automóviles, se quedan atascados en calles estrechas y de difícil acceso.
De este modo las calles afectadas por esta reorganización serán: la calle Mayor desde el número 35 hasta la plaza de España; desde la plaza hasta la calle San Antonio habrá una única dirección; desde la Iglesia se posibilitarán ambos sentidos pero no se podrá continuar bajando hasta la calle Mayor; la calle de Arriba será de sentido único hasta la Balsa; la calle Juan Cabré y la Plaza Santiago Vidiella serán de sentido único hasta la denominada carretera Nueva; la cuesta de la plaza Nueva será únicamente de subida.







