Calaceite ha celebrado este martes su ansiado chupinazo. Ni las temperaturas poco favorables ni el viento han sido capaces de frenar el ánimo festivo de los calaceitanos, que han llenado las calles para celebrar este tradicional acto. La plaza, abarrotada de vecinos y visitantes, se ha llenado de gritos y aplausos cuando los cohetes han elevado al cielo. Tras el lanzamiento de pirotecnia, ha salido a pasear una manguera con la que han rociado a todos los presentes, sobre todo a los que no se querían mojar. Los primeros chorros de agua han arrancado gritos y risas mientras los vecinos, empapados pero felices, bailaban al ritmo de la charanga y bebían sangría. Un tractor al frente del pasacalles llevaba un remolque con bidones de sangría repartida por las reinas.
«Aunque ya llevamos algunos días de actividades, este es el día grande y el que da inicio a las fiestas mayores del pueblo», ha apuntado Juan Miguel Monclús, alcalde de Calaceite. «Este año la población es muy colaborativa y creemos que serán unas fiestas con una gran afluencia», ha añadido.
Los calaceitnos dieron comienzo al ambiente festivo pasado sábado 10 de agosto cuando celebraron la proclamación de las reinas 2024, con fiesta nocturna incluida. En estos días previos también han celebrado actos como un concurso de tortillas y un vermut electrónico la tarde anterior al chupinazo. Las festividades proseguirán en los siguientes días con los toros de fuego, el encierro de becerras y las fiestas nocturnas.










