El Ayuntamiento de Calanda aprobó en el pleno ordinario de este jueves la Modificación Aislada del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con 8 votos a favor y 3 en contra. Este acuerdo, que introduce ajustes en el polígono industrial y en la plaza de la Constitución, generó un intenso debate entre los concejales.
José Ángel Galve, concejal del PSOE, expresó su desacuerdo con la propuesta, alegando irregularidades y cuestionando la legalidad del proceso. Según Galve, no entienden "que la obra esté realizada sin que haya una contestación de la Comisión de Urbanismo de la Diputación Provincial de Teruel". "Esto es empezar la casa por el tejado", concluyó.
La modificación del vial en el polígono industrial y el cambio de uso de la plaza de la Constitución fueron los puntos más controvertidos. La plaza, inicialmente planificada para ser un parking municipal, se convertirá en un centro de estudios e investigación. Galve criticó esta transformación, afirmando que les parece "muy bien que se quiera instalar un laboratorio en nuestra localidad, pero busquen otra ubicación".
Por su parte, el alcalde de Calanda, Alberto Herrero, defendió la importancia de adecuar el planeamiento a la realidad consolidada y destacó los beneficios que el nuevo centro de estudios traerá a la localidad. Herrero señaló que están "muy satisfechos de que puedan venir seis empresas a investigar, desarrollar e innovar, creando empleo de calidad y proporcionando oportunidades a nuestros jóvenes".
El debate también abordó la ejecución de obras sin la debida autorización y la gestión de los costos asociados. Galve cuestionó quién asumirá los gastos, preguntando si lo va "a pagar las empresas en cuestión o lo va a pagar el Ayuntamiento". Herrero respondió que el proceso ha sido completamente legal y que todos los técnicos involucrados han actuado conforme a la normativa vigente.
Tras un tenso intercambio de palabras, la votación se llevó a cabo con un resultado de ocho votos a favor y tres en contra, permitiendo la aprobación de la modificación. Herrero insistió en la legalidad del proyecto y la necesidad de su implementación, afirmando que "aquí no se ha seguido ningún proceso ilegal como quiere plantear usted".
Esta decisión marca un paso significativo en el desarrollo urbanístico de Calanda, aunque no exento de controversia, refleja las distintas visiones sobre el futuro del municipio y la gestión de sus espacios públicos.







Menuda oposición tiene Calanda. Tienen Alcalde para días.