Calanda aprobó este lunes un presupuesto para este año de 7,3 millones de euros, lo que supone un crecimiento de casi un 7% frente a las cuentas del año pasado. El alcalde, Alberto Herrero, lo catalogó como «el más social hasta la fecha», ya que en ellos se incluye «el aumento de la recaudación del impuesto de construcciones y obras por la llegada de nuevos proyectos al municipio que van a generar actividad, empleo y que la gente joven pueda quedarse». La oposición, sin embargo, se abstuvo a pesar de que se incluyeran tres de sus enmiendas al considerarlo «poco ambicioso y que no refleja fielmente los ingresos que se esperan recibir».
El presupuesto es la suma de las partidas propias del Ayuntamiento, de 5,9 millones, junto a las de la residencia municipal, de 1,3 millones. El total económico salió adelante tras un largo debate de más de dos horas en el que la oposición recriminó al equipo de gobierno la«paralización» de proyectos como la nueva escuela infantil o la ampliación del polígono industrial. Su portavoz, José Ángel Galve, insistió en que los concejales «no hacen nada». De hecho, el calandino incluso enseñó diferentes recortes de prensa con noticias sobre inversiones y proyectos para denunciar«una hemeroteca que deja a Herrero y su gobierno en muy mal lugar». «Debería dejar de dar exclusivas a la prensa. Nos ahorraríamos dinero que gastamos en propaganda y humo», afirmó.
Los socialistas votaron abstención de las cuentas a pesar de defender que el anexo de las inversiones se compone de «proyectos prioritarios, con actuaciones importantes y necesarias». Insistieron en que «muchas han sido peticiones y ruegos del PSOE» y que «hay inversiones que llevan toda la legislatura sin que hagan nada». Galve, además, criticó cómo el equipo de gobierno «sube una vez más la partida del Ibi urbano» en el presupuesto. «No es otra subida de impuestos, se debe principalmente a las revisiones catastrales realizadas por el catastro de Teruel. Está muy bien eso de que se revaloricen los bienes de los calandinos, pero es que, en definitiva, va a suponer un coste de 131.276,10 euros más al conjunto de nuestros vecinos», afirmó.
Herrero, por su parte, contestó una por una a las críticas. «Tienen que hacer oposición, pero usted no se entera de nada», le dijo. Destacó que el Ayuntamiento volverá a congelar el ICIO para proyectos de menos de 2 millones de euros de inversión, así como el mantenimiento del Ibi. «La revalorización catastral la lleva a cabo el Ministerio de Hacienda, no este Ayuntamiento. Es falso que los calandinos van a pagar 131.000 euros más, porque gran parte de ese dinero ya lo ingresamos en el año 2025 con una actualización de ingresos. Nos comprometimos a congelar el IBI de la urbana y el de la rústica lo bajamos un 15%, y lo mantenemos así», concretó el primer edil.
El alcalde de Calanda sacó pecho de los avances en las inversiones acometidas hasta la fecha. «Es un buen presupuesto que puede impulsarnos a que finalicemos y avancemos proyectos en marcha», dijo. Explicó que el año pasado concluyeron la primera fase del vial de acceso al polígono, y que ahora se acometerá una segunda para «por fin» desarrollar toda la obra. Además, también especificó que otros proyectos como el centro de investigación continúa en una segunda fase y que en junio se tendrá todo finalizado. «Es el germen del futuro de la nueva industria que se puede generar en el municipio», afirmó. Y en cuanto a la escuela infantil, explicó que ya se han invertido más de 300.000 euros. «Nos gustaría proceder de forma más seguida, pero también estamos a disposición de otros problemas del municipio. Pregunta qué ocurre en el parque del Paseo Alcañiz, ¿usted no se pasea por el pueblo? Hay una rotura de tubería que hay que sanear», defendió Herrero.
Además, el resto de concejales también mostraron su malestar ante las acusaciones de Galve. Laura Martínez y Esperanza Moreno le invitaron a pasar un día con ellas para conocer de cerca su trabajo y "no acusar".
Debate en torno a la comunidad energética
Como parte del pleno, el PSOE también solicitó más información sobre el proyecto de autoconsumo colectivo. "Sabemos poco de este tema, y los calandinos también. ¿Tenemos ya licitada la gestión de la comunidad por parte de un tercero al Ayuntamiento?", dijo. Herrero, por su parte, reiteró que este es un proyecto ajeno al consistorio. "El Ayuntamiento tiene un activo, que son esas placas fotovoltaicas en las cubiertas, y para la gestión de la misma se las ceden a esa asociación, pero nada más", dijo.
Aun así, Galve insistió: "En su día explicaron que la comunidad energética serviría para gestionar la energía que se produce en el municipio para sacarle la mayor rentabilidad posible a esos excedentes. ¿Eso quién lo va a hacer? ¿Lo voy a hacer yo como vecino o lo va a hacer el Ayuntamiento?". Ante ello, el alcalde volvió a defender que la comunidad "es una asociación sin ánimo de lucro en la que, por tanto, no puede ningún beneficio". Además, invitó a que los socialistas propusieran a personas especialistas en la temática para que puedan formar parte de la junta directiva. "Mi objetivo no es que haya ni alguien del PP, ni alguien del PSOE, pero si conocen a alguien para poder trabajar en ese proyecto que conozca de energía, será bienvenido".









Calanda siempre para adelante. Que huevos tienen!!! Ojalá todos municipios de la zona tuvieran la misma disposición para hacer grandes cosas.
Los demás municipios de la zona, por su escasa o nula disposición para hacer grandes cosas, se quedarán —solo por poner un ejemplo— sin planta de biometano y se verán obligados a transportar sus desperdicios orgánicos a Calanda. Quizá prefieran seguir oliendo a melocotón que a una economía circular de fragancia imprevisible.