La Cañada busca nuevas captaciones en el término de La Ginebrosa, población con la que comparten varios servicios.
Varios son los servicios que comparten los vecinos de La Cañada de Verich y La Ginebrosa. Además de la carretera que une ambas poblaciones y que continúa a la espera de reforma, podría sumarse el agua.
Ambos municipios se abastecen de manantiales subterráneos, un recurso que en el caso de La Cañada, tratará de asegurarse con nuevas captaciones. En 2014 el Ayuntamiento realizó un estudio de previsiones y con el anhelo de años pasados de volver a experimentar crecimiento en el censo.
«En caso de que una industria o un ganadero esté interesado en instalarse o en crecer, debemos ser capaces de garantizarle algo tan básico como es el agua», dijo el alcalde, José Manuel Ínsa.
Actualmente se abastecen de tres captaciones pero el deseo es encontrar más, esta vez, en el término del pueblo vecino para cuyos sondeos cuentan con una subvención provincial. «Nunca hemos tenido problemas de abastecimiento, en verano llegamos justo, pero llega a toda la población», añadió el edil.
Por su parte, en La Ginebrosa, el abastecimiento de agua se sirve a través de dos captaciones. En abril hubo que clausurar una de ellas al detectarse en un control rutinario una concentración de nitratos de 68 miligramos por litro cuando lo máximo permitido está en 50. Para solucionarlo también se solicitó ayuda a la DPT.
«Al ser aguas superficiales, se solucionó con celeridad y volvemos a utilizar los dos pozos sin problema», dijo el alcalde, Miguel Ángel Balaguer. Cabe destacar que el que se clausuró es el que se encuentra más cerca de la población, a un kilómetro escaso, por lo que es el más utilizado.
El segundo pozo está a nueve y llevar el agua supone costes mayores de energía en el bombeo. En cualquier caso, y gracias a contar con dos captaciones, los vecinos de La Ginebrosa continuaron recibiendo agua de calidad.
La espera de la A-1409
La carretera A-1409 es una de las obras que se contemplan en el nuevo Presupuesto de la DGA para el recién estrenado año. La vía permanece en obras desde hace casi dos años cuando se empezó a trabajar para eliminar las curvas entre ambos pueblos.
Se acometieron arreglos con fondos FITE pero, en pleno movimiento de tierras, y tras la nevada de 2015 los trabajos se paralizaron.
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