Los tubérculos se han repartido al Banco de Alimentos, Cáritas, comedores sociales y también a la residencia de la localidad
A lo largo de esta semana Cantavieja ha entregado 3.000 kilos de patatas a los más necesitados. Agricultores de la zona y numerosos voluntarios han participado en una iniciativa que este año cumple su décimo aniversario y que sirve para abastecer a varias entidades de la provincia de un producto de primera necesidad como es la patata. Este año el tubérculo ha llegado hasta el Banco de Alimentos, Cáritas, a varios comedores sociales y también a la propia residencia de ancianos de Cantavieja.
Tal y como explica Ricardo Altabás, alcalde de Cantavieja, la iniciativa solidaria nació casi «por casualidad» hace una década, en una época en la que la crisis golpeaba con más fuerza a la economía de la sociedad española. El precursor de esta actividad fue el párroco de la localidad, Juan Fran Soler, y por eso en Cantavieja se conoce a este fin solidario como el de 'las patatas del cura'. «En su momento pensamos en hacer algo para ayudar a los más necesitados y que requiriera de nuestro esfuerzo. Pensamos en las patatas porque es un producto de primera necesidad y porque aquí tenemos una patata de primera calidad», comenta Altabás.
Como en años anteriores, la recolección ha llegado hasta los 3.000 kilos de patatas, aunque las previsiones eran recoger más producción. Las copiosas lluvias de las últimas semanas lo han impedido, ya que los campos estaban anegados e incluso se ha tenido que retrasar la fecha de recolección, dando por perdida parte de la cosecha. Pese a todo, el pasado sábado una veintena de voluntarios participaron en la recogida.
Y es que si algo tiene esta actividad solidaria es que involucra a gran parte de los agricultores de Cantavieja. Como explica Altabás, cada uno aporta lo que tiene. Algunos nos ofrecen sus campos, otros el abono o la simiente y luego la cooperativa nos cede la maquinaria y a sus trabajadores para sembrar y también para la recolección. «Es un trabajo muy satisfactorio, porque mucha gente pone de su parte. Lo disfrutamos, y también lo sudamos, pero lo hacemos con mucho cariño y discreción. Este año es verdad que le estamos dando un poco más de publicidad, pero lo hacemos porque nos encantaría que más gente se sumase a la iniciativa y doblar la producción para el 2019».







