El cardenal y arzobispo de Barcelona, el cretense Juan José Omella, ha dejado de ser el presidente de la Conferencia Episcopal Española. Los obispos de la Iglesia Católica española han elegido esta mañana al arzobispo de Valladolid, Luis Argüello como nuevo representante. Omella, nacido en 1946 en Cretas, se despide del cargo tras cuatro años y por motivos de edad, dado que no podía optar a renovar el cargo. El derecho canónico impide a los candidatos mayores de 75 años postularse para presidir la CEE.
A través de su cuenta de Twitter el cardenal aragonés ha querido transmitir sus mejores deseos al nuevo presidente de la organización que aglutina a los obispos españoles: "Felicito a Monseñor Argüello, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. Encomiendo su misión y persona a la intercesión de la Virgen y a San Juan de Ávila, patrón del clero secular español. Ruego por él", ha manifestado. Su sustituto cuenta con 70 años, es natural de Meneses de Campos, en la provincia de Palencia, y está considerado de tendencia más conservadora que el hasta ahora presidente de la CEE.
A pesar de dejar el cargo, Omella todavía ostenta la dignidad de cardenal de la Iglesia Católica desde 2017. En marzo de 2023 fue elegido por el Papa Francisco como miembro del Consejo de Cardenales integrado por varios prelados de todo el mundo. Es el arzobispo de Barcelona desde 2015. Anteriormente fue obispo auxiliar de Zaragoza (1996-1999), obispo de Barbastro-Monzón (1999-2004), de Calahorra y La Calzada-Logroño (2004-2015). Sin embargo en sus inicios fue párroco de numerosos municipios del Bajo Aragón Histórico. Recibió la ordenación sacerdotal en 1970 y empezó a trabajar como coadjutor y como párroco. Entre 1990 y 1996 fue Vicario Episcopal en la archidiócesis de Zaragoza.

Juan José Omella junto al prelado Santos Abril y Castelló son actualmente los únicos cardenales aragoneses. Ambos son de la provincia de Teruel, de Cretas y Alfambra respectivamente. Asimismo también es uno de los únicos dos arzobispos turolenses de España. Omella es arzobispo de Barcelona desde 2015 y el alcorisano Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona.
A pesar de las numerosas obligaciones de sus diferentes cargos, y de sus frecuentes viajes para desempeñar sus tareas entre Barcelona, Madrid y Roma el cardenal Juan José Omella no ha dejado ningún año de acudir con cierta periodicidad a su localidad natal, así como a otros municipios bajoaragoneses como Caspe. Cuando tiene ocasión de acudir a su villa natal oficia misa y lleva a cabo todo tipo de labores pastorales; en alguna ocasión ha reconocido que su lugar favorito para retirarse y rezar es la ermita de la Misericordia. "Estamos muy orgullosos de él. Siempre lleva el nombre de Cretas allí a donde va y es un embajador de todo el territorio. A pesar de su alta responsabilidad nunca ha dejado de ser un vecino más", subraya Fernando Camps, alcalde de Cretas.








Gran Persona! Incomprendido por muchos,respetado por Todos.Mi admiración!