Ingredientes
- 1 Kg de carrilleras de cerdo
- 1 litro de vino tinto
- 2 cebollas
- 7 ciruelas pasas sin hueso
- 3 cucharadas soperas de miel
- ½ cucharada de canela (tamaño café)
- 1 pizca de nuez moscada
- Harina para pasar las carrilleras
- AOVE Bajo Aragón
- Sal y pimienta negra recién molida
Preparación
- Picamos las cebollas. En la misma cazuela en la que se va a cocinar el guiso, ponemos un chorro generoso de aceite y doramos la cebolla que hemos picado. Salpimentamos las carrilleras y las enharinamos.
- Si son trozos muy grandes o gruesos, las podéis cortar por la mitad o en tres trozos, dependiendo de la dimensión de los mismos. Cuando la cebolla esté doradita, añadimos las ciruelas y las dejamos dos minutos, a fuego bajo, para que casen los sabores y las ciruelas desprendan bien su dulzor.
- Añadimos las carrilleras a la cazuela y las doramos un poco, dándoles la vuelta para que se hagan bien por todos los lados. Cubrimos con el vino que tendremos a temperatura ambiente, no lo saquéis de la nevera, porque modificará el calor que ya tenemos. Añadimos la canela, la nuez moscada y la miel.
- Subimos el fuego para que hierva e, inmediatamente después, lo bajamos.
- Lo dejamos cocinándose a fuego bajo hasta que la carne esté tierna. Removemos a menudo para que no se agarre.
- Pasada una hora y media, probad la salsa y, si no está suficientemente dulce para vuestro gusto. Podéis añadir media cucharada más de miel, y no excedernos porque os puede quedar como un jarabe.
- Cuando la carne esté lista, apagamos el fuego.
- Dejamos reposar un poco antes de llevarlo a la mesa.




