El Bajo Aragón Histórico se ha convertido en uno de los focos de interés para la implantación de plantas de biometano en Aragón. En concreto, Caspe es el municipio que más plantas concentra en Aragón, con seis proyectos solicitados, que se suman a otros tantos distribuidos entre Alcañiz, Calanda, Azaila y La Puebla de Híjar. De todos ellos, ocho se encuentran en información pública y movilizarían una inversión de casi 200 millones de euros, y un noveno fue anunciado en 2024, aunque no ha pasado a exposición pública.
Si la Ciudad del Compromiso suma seis de las doce plantas, las restantes se distribuyen de la siguiente manera: dos en La Puebla de Híjar, dos en Alcañiz, y una en Calanda y Azaila, respectivamente. Todas ellas se han ido presentando ante el Gobierno de Aragón entre el 2024 y el 2026.
En total en Aragón, son 93 los proyectos que se han presentado al Gobierno autonómico hasta la fecha para su tramitación y valoración medioambiental, de los que tres ya se han descartado (se presentaban en Albalate de Cinca, Ejea de los Caballeros y San Esteban de Litera). Una treintena de las plantas han salido a información pública, mientras que el resto continúa a la espera, y requerirán la valoración ambiental y su resolución, para la posterior autorización o denegación de las autorizaciones.
En el caso del Bajo Aragón Histórico, han comenzado el proceso de información pública ocho proyectos, cuatro en Caspe, uno en Alcañiz, otro en Azaila, otro en La Puebla de Híjar y otro en Calanda. Asimismo, se anunció en 2024 la posible instalación de otra planta más en la Ciudad del Compromiso, aunque no ha habido novedades desde entonces.
DGA trabaja en una normativa autonómica
La creciente demanda de este tipo de infraestructuras energéticas ha puesto sobre la mesa la necesidad de una normativa autonómica para regular su instalación. La alcaldesa caspolina, Ana Jarque, hizo referencia a esta necesidad tras la última planta anunciada en el municipio: "Se tiene que regular y tendremos que ver cómo afecta a los proyectos (...). Defenderé que no llegue ni media planta más de las necesarias para cubrir las necesidades de Caspe. Todo es bueno en su justa medida", recalcó entonces.
Al respecto, el Gobierno de Aragón anunció el pasado mes de septiembre que estaba trabajando en una nueva regulación con criterios más estrictos y selectivos para autorizar los proyectos. Dos meses después, desde el departamento de Medio Ambiente confirman que se sigue trabajando en esta línea con la colaboración del departamento de Economía.
Los ocho proyectos de biometano que han llegado a información pública en el Bajo Aragón Histórico cuentan también con la Declaración de Inversión de Interés Autonómico del Gobierno de Aragón (DIIA). Este reconocimiento permite agilizar los procedimientos administrativos, pero no exime a las empresas de obtener las correspondientes autorizaciones ambientales y urbanísticas.
Los proyectos en detalle
La planta de mayor inversión estaría en Caspe con 38,83 millones
En el Bajo Aragón Histórico, Caspe recibiría la mayor inversión por las cinco plantas de biometano que ya están anunciadas y que sumarían más de 113 millones de euros. El proyecto de mayor envergadura económica corresponde a Enerth Investments, vinculada al grupo Azora, que prevé destinar 38,83 millones de euros a una planta situada en la parcela 52 del polígono 39 de la localidad.
La instalación ocuparía una extensión de 13,4 hectáreas y tendría capacidad para procesar 280.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, principalmente agroganaderos, lo que permitiría producir unos 13,3 millones de metros cúbicos de biometano al año, equivalentes al consumo energético de unos 14.700 hogares.
El proyecto contempla también un ramal de conexión de 4,4 kilómetros hasta el gasoducto existente de Enagás, que incluirá una nueva posición con estación de medida y regulación. La inversión destinada al conducto de exportación y al punto de inyección supera los 2,35 millones de euros, a los que se añade la infraestructura eléctrica.
La inversión conllevaría la creación de 50 empleos directos y otros 100 indirectos durante las obras. Una vez en funcionamiento, la compañía calcula que necesitará 14 trabajadores directos y generará otros 30 empleos indirectos asociados especialmente al transporte, la logística y los servicios auxiliares de la instalación. La promotora prevé iniciar las obras en el último cuatrimestre de 2027 y completar la puesta en marcha en el segundo de 2028.
Biorig destinaría 35 millones en la Ciudad del Compromiso
Otra de las inversiones destacadas es la proyectada por Biorig, división de gases renovables de Solarig, que contempla destinar 35 millones a una planta ubicada en el polígono 26, junto a la N-211, en dirección a Alcañiz, a unos 7,8 kilómetros del casco urbano. La instalación ocuparía unas 5,5 hectáreas y procesaría hasta 260.000 toneladas de materias primas agrícolas y ganaderas al año.
La previsión es que aproximadamente el 80% sean purines y estiércoles, y el 20% restante paja. La empresa prevé generar unos 143 gigavatios hora anuales, que inyectaría a la red a través de un gasoducto ya existente en las proximidades; además de producir CO₂ biogénico y fertilizante orgánico.
En materia laboral, Biorig estima la creación de 35 puestos de trabajo directos e indirectos durante la explotación, a los que se sumarían alrededor de 100 empleos temporales durante la construcción. El periodo de construcción estimado es de 18 meses y se estimaba el inicio de la actividad en 2028. No obstante, la compañía reconoció en septiembre de 2026 que todavía no podía concretar el inicio de las obras ni garantizar esa fecha de puesta en funcionamiento.
ABEI Energy en Caspe: casi 20 millones y funcionamiento previsto en junio de 2028
La última de las iniciativas que ha alcanzado la fase de información pública en la capital caspolina es la promovida por BDP Bioenergy VIII, sociedad vinculada al grupo ABEI Energy, que prevé una inversión de 19,99 millones de euros. La planta se proyecta junto a la N-211, en dirección a Alcañiz, a unos ocho kilómetros del núcleo urbano, en las proximidades de la instalación ya prevista por Biorig, y entraría en funcionamiento en junio de 2028 según los plazos anunciados.
Se prevé la creación de 20 puestos de trabajo directos y otros 35 indirectos. La planta se localizaría en las proximidades de una conducción gasista existente, lo que facilitaría su conexión a la red. El Gobierno de Aragón declaró el proyecto de inversión de interés autonómico el pasado 2 de septiembre, junto a otras dos plantas del mismo grupo en La Puebla de Híjar y Fraga.
Ric Energy se instalaría en el polígono El Portal
Por otro lado, la planta de biometano de Ric Energy en Caspe se presentó en diciembre de 2024 y está promovida a través de la sociedad Amatista Power. La compañía contempla una inversión de 16,09 millones de euros para construir una planta en las parcelas 1.27 y 1.28 del polígono industrial El Portal, donde prevé tratar unas 80.000 toneladas anuales de residuos orgánicos no peligrosos, principalmente procedentes de la actividad ganadera.
Las primeras previsiones difundidas por el Ayuntamiento apuntaban a la creación de 20 puestos de trabajo fijos, incluidos los vinculados al mantenimiento, además de 50 empleos indirectos durante la construcción. La planta requerirá infraestructuras complementarias para su funcionamiento, entre ellas un gasoducto de conexión con el denominado Ramal a Caspe de Redexis, una línea eléctrica subterránea de 25 kilovoltios y los correspondientes accesos. El periodo estimado para el desarrollo y la construcción de la instalación es de 40 meses .
La andadura del biometano en Caspe comenzó con el anuncio de la planta de Hispana Silva, que adelantaba en marzo de 2024 una inversión de cuatro millones de euros solo en la instalación de depuración del biogás, y un empleo directo de entre ocho y diez personas. Sin embargo, desde entonces no ha pasado al proceso de información pública ni han trascendido más novedades al respecto.
Más de 40 empleos directos entre Alcañiz, Calanda, La Puebla de Híjar y Azaila
Más allá de las plantas en Caspe, otros cuatro municipios del Bajo Aragón Histórico cuentan con proyectos de biogás y biometano que han salido a información pública: Calanda, Alcañiz, Azaila y La Puebla de Híjar. Las inversiones previstas suman 85,53 millones y se crearían 43 empleos directos y hasta 97 indirectos, sin tener en cuenta a la planta de La Puebla, que no ha ofrecido datos concretos.
La capital bajoaragonesa espera el proyecto impulsado por Redexis, a través de Biored Alcañiz, para el desarrollo de una instalación junto al vertedero de la Agrupación número 7, a unos nueve kilómetros del casco urbano, en dirección a Caspe. Aunque inicialmente se anunció una inversión próxima a 20 millones de euros, la declaración de interés autonómico recoge un presupuesto de 11,54 millones.
La planta tendrá capacidad para tratar hasta 181.000 toneladas de residuos orgánicos al año y generaría nueve empleos directos y 17 indirectos durante su funcionamiento. Para inyectar el biometano a la red necesitará un ramal gasista de unos 200 metros y una línea eléctrica de más de dos kilómetros. La promotora prevé iniciar las obras en octubre de 2027 y ponerla en funcionamiento en octubre de 2028.
Calanda avanza también en un gasoducto de 156 metros
En Calanda, RIC Energy, a través de Yanara Power, proyecta una planta en el polígono industrial La Fuensalada, a unos tres kilómetros del casco urbano. La inversión asciende a 20,22 millones y las previsiones contemplan 20 empleos directos y hasta 50 indirectos. La instalación tratará unas 113.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, principalmente purines porcinos, y necesitará un gasoducto de conexión a la red nacional de 156 metros, presupuestado en unos 328.000 euros.
Aunque inicialmente se preveía su puesta en funcionamiento entre 2026 y 2027, el proyecto todavía está pendiente de la valoración medioambiental del INAGA y los permisos pertinentes para el desarrollo y la construcción, que duraría en torno a 40 meses.
Azaila procesará 265.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos
La tercera inversión más grande anunciada para el Bajo Aragón Histórico ha recaído en Azaila. En esta localidad, Enerth Investments, vinculada al grupo Azora, contempla invertir 34,75 millones en una planta situada junto a la N-232, en dirección a Zaragoza, al otro lado de la estación de servicio. La instalación procesará unas 265.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos para producir biometano y fertilizantes, y espera iniciar su actividad para finales de 2027.
Durante la construcción se prevén 50 empleos directos y 100 indirectos, mientras que la explotación generaría 14 puestos directos y otros 30 indirectos. La planta necesitará una conexión con el gasoducto existente, situado a menos de un kilómetro, para lo que se destinarán más de 1,15 millones en infraestructuras gasistas.
La Puebla de Híjar espera una inversión de más de 19 millones
Por último, ABEI Energy, mediante BDP Bioenergy IX, proyecta una planta de biometano en La Puebla de Híjar con una inversión de 19,02 millones de euros. La instalación forma parte de un paquete de tres proyectos junto a los de Caspe y Fraga, que suman 58,72 millones.
La promotora estima en total, entre las tres infraestructuras, 180 empleos directos durante la construcción de las tres plantas, 48 puestos estables y unos 90 indirectos durante su explotación. A diferencia de otros proyectos, no se ha concretado el emplazamiento exacto ni las características de la conexión gasista necesaria para verter el biometano. La entrada en funcionamiento está prevista para agosto de 2028.
Otras tres plantas pendientes
A las ocho plantas de biometano que están en fase de exposición pública y el anuncio que se realizó de Hispana Sila en Caspe, se suman otras tres que están pendientes de la revisión de la documentación exigida por parte del Gobierno de Aragón. Estos proyectos estarían ubicados en Alcañiz, Caspe y La Puebla de Híjar.







