Un Volkswagen Passat negro ardío el pasado martes por la noche en Caspe, en una explanada junto al puente del Dique y cercana al desvío a la A-230 y la intersección con la C-230. Los bomberos del parque caspolino de la Diputación de Zaragoza recibieron el aviso de un vecino, pasadas las 23.00.
A la llegada de los efectivos, el vehículo estaba completamente calcinado en su interior, pero el fuego no había avanzado tanto en la carrocería exterior. La intervención permitió sofocar las llamas con rapidez y evitando que el fuego llegara a la vegetación que había junto al coche. El turismo no ha sido retirado del lugar y está rodeado de los cristales rotos de sus ventanillas y mamparas.
Este es el tercer suceso de estas características que ha ocurrido en la localidad en menos de tres meses. Los otros dos coches ardieron los pasados 16 de marzo y 20 de abril. Cabe recordar que, el año pasado, también se produjo una oleada de coches quemados en el municipio.









El gobierno de Aragón ha de tomarse en serio el tema de la seguridad ciudadana en el Bajo Aragón, y poner los medios propios que tenga a su alcance. Ha de haber un plan general de seguridad para nuestra comarca que tenga en cuenta la nueva realidad actual. No basta con exigir más medios al estado español y cruzarse de brazos. No tenemos policía autonómica, pero sí local, y si en lugar de 2 se necesitan 8 tenemos la potestad para crearlas y dotarlas de presupuesto y medios adecuados. Porque si hay presupuesto para hacer nuevos polideportivos, también lo puede haber para nuevas plazas de policía allá donde se necesiten.
tienes razón, pero esto de los coches quemados me juego algún dedo que es para cobrar el seguro