«La Alcorisa subterránea» es el nombre del programa en el que el Centro de Estudios de Alcorisa (CELA) lleva trabajando desde el verano de 2019. El objetivo con el que se inició fue investigar, inventariar y catalogar toda la obra civil que se esconde en el subsuelo de la Villa y que serviría para conocer el verdadero origen del pueblo. En estos momentos, está a punto de concluir el estudio preliminar tras el que comenzará a redactarse el proyecto definitivo. En la iniciativa está colaborando el Ayuntamiento de Alcorisa, que se interesó por el proyecto y decidió ampliar el convenio con el CELA y destinar 3.000 euros.
A lo largo de este año y medio se han realizado inmersiones, exploraciones y se han visitado bodegas particulares. Además, se ha empleado un georradar que ya ha confirmado la existencias de indicios de relevancia. Como que, por ejemplo, bajo la capilla del Niño Jesús, en la Iglesia, descansarían los restos de uno de los alcorisanos más ilustres, el arquitecto Pedro García Ferrer. «Hasta ahora no se sabe si está enterrado en Toledo o aquí. Aunque si está demostrado su deseo de ser trasladado a Alcorisa, a la capilla del Niño Jesús, que es suya», detalla el presidente del CELA, Óscar Librado.
También bajo la iglesia Santa María La Mayor claras evidencias de restos de lo que podría ser un torreón que posibilitaría datar el origen de la construcción de la Villa, siendo anterior a la actual iglesia. El material es una arenisca rojiza que sólo se encuentra en Berge. «Son hipótesis que habría que estudiar una vez terminemos el estudio preliminar», incide Librado.
También hay constancia, y se cuenta con testimonios orales que apoyarían las evidencias de las primeras prospecciones, de que el subsuelo de Alcorisa estaría conectado por pasadizos que partirían del palacio del Barón de la Linde, que es el edificio en el que actualmente se ubica la residencia de mayores. Distintos circuitos subterráneos conectarían este edificio con el del Ayuntamiento y la iglesia. No obstante, todo parece indicar que están cegados por decenas de bodegas particulares, por lo que se presenta complicado que se puedan aprovechar turísticamente en un futuro.
En este proceso, también se espera sacar a la luz los dos refugios antiaéreos con los que cuenta Alcorisa. Se encuentran debajo de la plaza del Seminario y también varios túneles llegarían a ellos. El estudio preliminar concluirá ahora con la inmersión de otro georradar más potente, en este caso, de más de cuatro metros de profundidad. En función de los resultados del mismo, se comenzará a elaborar el proyecto definitivo para comenzar con los estudios y catas pertinentes.







