Fayón acogió el XXIII Encuentro de cofradías del Bajo Aragón zaragozano en el que participaron 15 cofradías y cerca de 800 cofrades pasado el sábado. A ellos, se sumaron también los familiares y visitantes que no quisieron perderse este evento, llegando así a las más de 1.000 personas. Concretamente, del Bajo Aragón-Caspe hubo 9 cofradías y más de 500 cofrades: desde Caspe se desplazaron La Burreta, La Oración, el Santo Entierro, El Nazareno, El Cristo de la Buena Muerte y La Piedad. Las otras cuatro cofradías restantes fueron las de Fayón, Fabara, Nonaspe y Maella. Al encuentro también acudieron cofrades de las comarcas Robera Baja del Ebro y Bajo Cinca.
Desde las 16.00 y hasta 20.00 se pudieron escuchar los redobles de los tambores y los golpes graves de los bombos. En la jornada, las cofradías participaron en un toque común y también pudieron exhibir el suyo propio.
Un día «mágico»
«El balance ha sido muy positivo porque hemos cumplido con todas las expectativas tanto a nivel musical como a nivel de gente. Los horarios se han cumplido con normalidad, que creo que a la gente también le gusta que todo vaya sobre programa», destacó Jesús Suñé, miembro de la junta organizadora.
Tras la exhibición de los toques, los participantes disfrutaron de una merienda en el pabellón municipal, donde también pudieron socializar entre ellos. «Es un día mágico y de nervios en el que todos hacemos un sacrificio por estar», recalca Suñé.
Suñé explicó que desde la cofradía del Santo Entierro de Fayón y el Ayuntamiento de Fayón ha sido «costoso» organizar el evento pero «lo hacemos con agrado y mucha ilusión para que todo salga al detalle. En Fayón todo el mundo es muy colaborador y hemos contado con un grupo de personas que han colaborado al 100 %, sin ellos hubiera sido imposible realizar un evento de esta envergadura».













