El agua fue lo más buscado en Chiprana en la Ronda de Peñas, y no porque no hubiera más comida o bebida en cada uno de los locales, sino para aguantar el calor de la tarde del jueves que a más de uno pilló sin abanico en mano. Acudieron puntuales a su cita, porque es una de las que más triunfa entre jóvenes y mayores y porque había ganas de seguir con la fiesta que ya se había iniciado por la mañana con el chupinazo en el balcón del Ayuntamiento y el sábado de la mano de la presentación de las Chipranescas y Chipranescos.
Pudieron degustar todo tipo de manjares elaborados por las peñas que desde primera hora de la tarde ya se reunieron para prepararlo todo porque requiere de una muy buena organización. La primera parada ya abrió bocado con reparto de sangrías para todos y lo cerraron 200 vasos de melocotón con almíbar. "Lo cogen con muchas ganas y todas acuden. En la tarde de hoy podemos encontrar de todo", dijo Asunción Acero, concejal de festejos del Ayuntamiento de Chiprana.
La charanga El Revoltijo de Alloza fue la encargada de ponerle ritmo a la ronda de peñas que sirvió como cena para muchos de los que estaba allí como cada año y otros que lo hacían por primera vez y se quedaban fascinados o los que acuden solo para estos días. "Viene toda la gente del pueblo. Puedes saludar y está muy bien", expresó Toni Ramia de la peña Kogorza. Por delante les queda fiesta durante cuatro intensos días.










