Caspe se presenta como un destacado destino turístico donde la riqueza histórica, su valioso patrimonio histórico-cultural y su entorno natural ofrecen al visitante un gran abanico de experiencias. En la localidad se combina la emoción de sus actividades deportivas, la tranquilidad de sus paisajes y enclaves naturales, la euforia de sus fiestas y tradiciones, así como la experiencia y el conocimiento a través de su patrimonio.
La capital comarcal invita al visitante a sumergirse en una maravillosa experiencia que le permite disfrutar desde las aguas del Mar de Aragón hasta sus calles llenas de historia.
Caspe es patrimonio e historia
Caspe está lleno de rincones con un valioso patrimonio que da a conocer su historia. En el municipio, se han encontrado pinturas rupestres, en el Plano Pulido, de la época del neolítico que están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La época de los íberos dejó una fuerte presencia en el territorio con dos yacimientos que forman parte de la Ruta del Consorcio Íbero del Bajo Aragón: La Tallada y la Loma de los Brunos.
La cultura romana también tuvo una gran impronta en Caspe y hasta nuestros días ha llegado el Mausoleo de Miralpeix del siglo II d.C. Por otro lado, con la llegada de los musulmanes a la Muela, se produjo la construcción del primer recinto amurallado, una mezquita, un fortín y un pequeño palacio, quedando constituido así el origen de Caspe.
La época medieval también trajo muchas transformaciones: las obras de la Acrópolis San Juanista, la iglesia de Santa María la Mayor y su pórtico, la construcción del convento de los Sanjuanistas y el paso del castillo de fortín a castillo – palacio, y el gran acontecimiento en la historia de nuestra localidad, el Compromiso de Caspe. Un proceso pacífico en medio un clima hostil para elegir un nuevo rey ante la muerte en 1410 de Martín I de Aragón (el Humano) sin descendencia. Este hecho histórico se puede conocer a través de la visita medieval que ofrece la Oficina de Turismo y que es una de las visitas más completa de Caspe.
La Colegiata es el epicentro en la Conmemoración del Compromiso de Caspe./ Susana Garrido
El siglo XIX transformó la localidad debido a las guerras carlistas con la desaparición de buena parte del patrimonio caspolino como la muralla medieval o el convento sanjuanista. Las tres guerras carlistas se pueden conocer a través de la visita de Caspe del s. XIX, así como uno de los monumentos más representativos de la época, la Torre de Salamanca. Este monumento alberga el centro expositivo de las Torres Ópticas del Bajo Aragón que pretende explicar la historia del edificio y de la red de torres ópticas de las cuales formaba parte.

En el siglo XX, Caspe tuvo especial importancia en el proceso de la construcción autonómica de Aragón, siendo sede el salón de Plenos del Ayuntamiento de la firma del pre-estatuto de Aragón en 1936. El municipio también se estableció como capital del Aragón republicano, constituido como Consejo de Aragón, la ruta del Consejo de Aragón 1937.
Caspe es cultura
A lo largo del año podemos disfrutar en Caspe de diferentes eventos culturales, históricos y religiosos que le dan un carácter singular. Uno de los acontecimientos más importantes es la Conmemoración del Compromiso de Caspe, fiesta declaradas de Interés Turístico de Aragón, que este año ha celebrado su XVII edición. Este evento destaca por su enfoque didáctico e histórico, pero también por el ambiente que se respira en las calles caspolinas, ya que la localidad al completo se traslada de vuelta al s. XV.
La Semana Santa de Caspe es otra de las citas más destacadas y que también está declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón. La celebración tiene una raigambre profunda en la localidad con los toques de cornetas, tambores y bombos que acompañan a las procesiones caspolinas. En general, son unas fechas que se viven con gran solemnidad religiosa y respeto por la tradición.
Sin embargo y sin lugar a duda, la fecha subrayada por cualquier caspolino son las fiestas de San Roque. Comenzando por el Chupinazo, Toros de Fuego, conciertos, Calzonzillada, vaquillas y muchísimas actividades. Sin olvidar los actos más tradicionales como la celebración del patrón San Roque, la ofrenda de flores del día de la Virgen y más desenfadados como son las Carrozas.
Caspe pone en valor su historia, su legado cultural, histórico y religioso en todas sus celebraciones y eventos, pero también apuesta por la innovación sacando la cultura a la calle con la Galería Cincuenta700, una propuesta de arte urbano que está transformando la localidad en una galería al aire libre. A finales de septiembre los muros de Caspe se convierten en lienzos y durante todo el fin de semana se combina arte, diseño, música.

Caspe es naturaleza y deporte
Pero Caspe no solo ofrece patrimonio, historia y cultura, sino también naturaleza y deporte. Uno de nuestros mayores tesoros es el Mar de Aragón, con más de 500 km de costa que lo convierten en un enclave único natural y privilegiado para la realización de un sinfín de actividades deportivas (desde la pesca deportiva, como paseos en lancha, kayak, kite surf entre otros) y disfrutar de los paisajes naturales que ofrece ya sea a través de las rutas senderistas como de las BTT, que recorren parte del Mar de Aragón y la huerta caspolina y el entorno al Guadalope y visitar «La Carrasca».
Caspe está enclavado en un entorno natural de gran belleza, ofreciendo diferentes experiencias y posibilidades para los amantes del deporte y la naturaleza. Un equilibrio entre naturaleza, aventura y tranquilidad. Cuenta además con diferentes espacios protegidos incluidos en la Red Natura 2000 y la Red Natural de Aragón, y espacios LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) que se reparten por todo el término municipal, ofreciendo diferentes paisajes y ecosistemas por conocer, descubrir y proteger.
En definitiva, Caspe es un lugar para descubrir con su historia, cultura, patrimonio, naturaleza y deporte.
















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