La construcción de la nueva sede de Servicios Sociales de la Comarca del Bajo Aragón, con un coste de 870.000 euros, es el proyecto estrella de los presupuestos de 2026 de la Administración. Este año alcanzan 6,7 millones de euros, «la cifra más alta de la historia». El presidente comarcal, Jose Miguel Celma, defendió que con estas cuentas se financia «una labor que es desconocida y que es muy amplia, porque somos la única entidad que llega a todos los municipios, desde Alcañiz hasta Las Parras de Castellote».
En cuanto a las obras del local que se licitarán en las próximas semanas, el equipo de Gobierno asegura que el espacio donde actualmente trabajan los técnicos no es adecuado ni práctico. «Cuando una persona acude a Servicios Sociales es porque está pasando un momento complicado y se merece tener intimidad y un espacio acorde», ha argumentado Celma.
Entre otras cuestiones que se abordarán con estas cuentas, el presidente ha destacado un FITE de 200.000 euros para financiar el proyecto de Tierra de Centenarias y el gasto en personal. «Tenemos a 95 empleados que son vitales para el desarrollo de todo el trabajo que hacemos», ha añadido.
Abstenciones por parte de Vox y PSOE
En cuanto a los partidos fuera del equipo de Gobierno, el PSOE votó abstención porque se aprobaron el 61% de las enmiendas que se presentaron. «Hay que tener en cuenta que los presupuestos de la Comarca se destinan a cuestiones muy concretas y queda menos margen para discrepar», argumentó el portavoz, Javier Baigorri. Entre las cuestiones que no se aceptaron aparecen la compra de un nuevo vehículo y la recuperación del programa ‘Culturalia’.
Por su parte, el único representante de Vox, Carlos Andreu, también optó por la abstención. Si bien no presentó ninguna enmienda a las cuentas del equipo de Gobierno, denunció que su partido está en contra del exceso de «gasto político» y propuso eliminar el sueldo que ahora recibe el vicepresidente, Alberto Carmona (Teruel Existe). Igualmente, el portavoz de la formación también se mostró en contra del proyecto de colocación de composteras para residuos orgánicos. «Consideramos que es un quebradero y que supone mucho gasto», asegura, y en sustitución propone que cada familia pueda llevar a cabo su propio compost en casa para beneficiar sus propios huertos y cultivos.
Negativa de Ganar-IU
En el caso de Ganar IU, sus dos representantes votaron en contra después de que solo se aceptaran dos de las 37 enmiendas que se presentaron. En su caso, las propuestas que salieron adelante fueron una partida de 2.500 euros para solicitar un programa experiencial y 5.000 euros para apoyar a los pueblos que organicen pruebas ciclistas BTT.
Entre las cuestiones que no salieron adelante se incluye el cambio de los convenios que se establecen con las asociaciones por subvenciones de concurrencia competitiva que decidan «con criterios objetivos qué asociaciones o entidades reciben el dinero». Además, se propuso la eliminación del sueldo del vicepresidente y la eliminación de tres departamentos que se crearon al inicio de la legislatura y en los que «la Comarca no tiene realmente potestad» y que supondría un ahorro de 70.000 euros que podría destinarse a contratar más personal para el área de Deportes.
Entre otras cuestiones también se plantearon partidas para financiar la retransmisión de los plenos, crear un calendario unificado de ferias para evitar solapamientos y que sirva como herramienta de promoción, un sistema de recogida de papel y cartón comercial o la recuperación del ciclo ‘Culturalia’.
Una moción a favor de la nomenclatura bilingüe
Durante el pleno también se debatió una moción presentada por Ganar-IU en la que se reclamaba cambiar la cartelería oficial por otra que incluya también la nomenclatura tradicional de ‘Baix Aragó’. Desde la formación aseguran que la Comarca del Bajo Aragón es la única en toda la Comunidad Autónoma que no contempla esta circunstancia y recuerdan que es responsabilidad de las instituciones salvaguardar el patrimonio inmaterial que supone el idioma
Desde el equipo de Gobierno aseguran que, si bien no apoyaron el texto presentado al considerar que «podía herir la sensibilidad de algunos pueblos», propusieron la creación de un grupo de trabajo para encontrar una solución acorde a todos los municipios.







