La iglesia del Carmen de Alcañiz lucirá un nuevo aspecto en los próximos años. La Fundación Santa María de Albarracín se hará cargo de la redacción del proyecto de remodelación del templo, que lleva 20 años con las puertas cerradas. Este martes, la fundación comenzó la prospección del terreno para hacer una radiografía y conocer el estado actual del subsuelo y así iniciar la redacción del proyecto.
Los trabajos realizados este martes han servido para realizar el escaneado y obtener el modelo 3D de todo el edificio mediante un georradar. Esta técnica no es invasiva y, mediante un aparato similar a un cortacésped que lleva un emisor y un receptor, detecta anomalías en el subsuelo y ayuda a localizar elementos como tuberías.
«Teníamos conocimiento de que había dos acequias que discurrían por debajo del templo», ha explicado Antonio Jiménez, director de la fundación. Se trata de un trabajo «muy importante y decisivo» para redactar el proyecto. Los trabajos incluyen también estudios de carácter histórico para recopilar todos los documentos relacionados con la creación y evolución del edificio en su conjunto.
Próximos pasos
El siguiente paso tendrá lugar la semana del 17 de agosto. Entonces, se realizará un estudio geotécnico mediante cuatro sondeos, de los que se extraerán testigos del terreno. Estos se analizarán en laboratorio para obtener una columna estratigráfica que permita conocer la composición del subsuelo. Además, se abrirá una cata con una retroexcavadora para comprobar sobre el terreno dónde existen procesos patológicos. Para ello será necesaria la presencia de un arqueólogo.
La idea es que el proyecto esté listo para finales de este año y que las obras comiencen en el primer trimestre de 2027. Además, las obras podrían extenderse durante cuatro años y tendrán un coste de 2 millones de euros, que aportará el Gobierno de Aragón a través de la Fundación Santa María de Albarracín.
Ejemplo de barroco bajoaragonés
Este templo se enmarca en el barroco alcañizano y bajoaragonés. Formó parte del antiguo convento de Carmelitas (fundado en 1602), del que también se conserva su claustro —ahora reconvertido en los juzgados—. El edificio se ha ido deteriorando en los últimos años. Sufrió grandes destrozos en la Guerra Civil y posteriormente su tejado quedó dañado por una importante tormenta de granizo en 2003. Su deficiente estado de conservación forzó a que esta iglesia alcañizana quedase cerrada al culto o a cualquier otro uso.







