Un conductor de 20 años fue interceptado por la Guardia Civil tras circular más de 3 kilómetros en sentido contrario por la autovía A-23, entre los kilómetros 115 y 112, después de huir de un control policial. El joven, que procedía de Alfambra y se dirigía hacia Teruel por la N-420, accedió a la autovía por un carril de incorporación debidamente señalizado en dirección prohibida.
Durante la persecución, hizo caso omiso a las señales acústicas y luminosas de las patrullas, obligando a varios conductores a realizar maniobras evasivas para evitar choques frontales. La actuación de una patrulla de motoristas del Destacamento de Tráfico de Teruel permitió detener el vehículo antes de que provocara un siniestro.
El conductor arrojó un resultado positivo indiciario en THC y anfetaminas, a la espera de confirmación por laboratorio. La Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) instruyó diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 381 del Código Penal.
El caso ha sido remitido al Juzgado de Instrucción número 3 de Teruel. El implicado podría enfrentarse a penas de prisión de seis meses a dos años y a la retirada del carné por hasta seis años.







