La instalación de regadío en en las 1.640 hectáreas de la Val de la Liana de Caspe, que comenzó el pasado mes de agosto, continúa a buen ritmo, tal y como informó la Comunidad de Regantes de Civán de Caspe y Chiprana, el pasado jueves, en su Asamblea General Ordinaria. Esta actuación cuenta con un presupuesto de más de 20,4 millones de euros, que está financiado al 50% por el Gobierno de Aragón, y el restante por los 130 regantes que son propietarios de las explotaciones del PEBEA de la Val de la Liana.
El presidente de la Comunidad, Antonio Vicente, recalcó que esta es la "actuación más relevante acometida este año" y que se están "cumpliendo las previsiones que se tenían de ejecución de obra". Concretamente, este proyecto constructivo cuenta con un plazo de 18 meses desde la aprobación del mismo, incluyendo también el proceso de licitación correspondiente.
Los trabajos de construcción del proyecto hidráulico consisten en la instalación de un hidrante en cada parcela para que los agricultores puedan agregar las estructuras necesarias para llevar a cabo un regadío moderno, es decir, con presión y, por tanto, a través de goteo o aspersión. Para ello, se cuenta con el bombeo del agua, que se gestionará en un 50% a través de energía solar mediante placas fotovoltaicas. Con esta actuación se conseguirá poner fin a 19 años de espera para la creación de regadíos en esta zona.
Asimismo, en la Asamblea también se comentó el estado de los embalses ya que este año, en general, ha sido "bastante complicado en la mayoría de las cuencas", explicó el presidente de la Comunidad de Regantes. Sin embargo, se apuntó que en el caso concreto de la cuenca del Guadalope ha habido reservas suficientes para finalizar la campaña de riego e, incluso, "guardar algo de reserva para la del año que viene", apuntó Antonio Vicente.







