Hay que saber explicar a las miles de personas que llegan a Alcañiz, todos los motivos que tienen para regresar.
Este fin de semana es uno de esos en los que se puede decir que «la montaña va a Mahoma». El Gran Premio abre un precioso escaparate en el que vender las bondades del territorio y de muchas maneras. Un tren de esos a los que hay que saber agarrarse.
Además de los millones de espectadores que verán las carreras en televisión, el Bajo Aragón Histórico recibe a miles de personas de medio mundo en sus calles, alojamientos, tiendas y barras de bar donde en casi todos los casos se han reforzado plantillas.
«La experiencia es un grado y ya sabemos que si no hay refuerzo no podemos dar lo mejor», dice Fidel Meseguer. Buena parte del personal que atiende en sus apartamentos y en el restaurante es extranjero y entre ellos también triunfan platos tan propios como las judías con perdiz. «Italianos, franceses, alemanes, ingleses son los que más nos visitan», añade.
En el caso de Alberto Hernández, la experiencia de la plantilla del Parador ha sido su mayor garante. Motero confeso, apenas lleva diez meses como director, y asume su primer mundial en Alcañiz. «Tenemos una carta de presentación impresionante con este entorno y la propia ciudad y tenemos que saber contarlo», reflexiona.
«Soy motero y en Jerez he vivido experiencia como tal. Moto GP es lo que pone a Alcañiz en el mapa y debe ser la puerta de entrada para que el que viene hoy, regrese. Tenemos entorno porque llevo diez meses aquí y estoy impresionado con la zona y la ciudad».
Entre las paredes del Parador se alojan muchos equipos, uno de ellos ya le solicitó el cien por cien de las plazas para los próximos cinco años. Alcañiz entero será un hervidero de gente en noches de fiesta. «Ya hemos preparado las barras en la calle y dispuesto el menú motero y bocatas para abastecer a todos», explica Juanma Crespo, del Hotel Restaurante El Guadalope donde conviven vascos, valencianos y catalanes.
Txiki y Andrea por su parte, gestionan desde este verano el Restaurante Bielas y Pistones en Castelserás. «El motero estará como en casa empezando por la ambientación pero ofrecemos comida casera y de brasa para todo el público en general».
El Campin de Alcañiz también estrena gerencia desde hace un par de semanas cuando reabrió sus puertas. «Estamos con la ocupación llena pero animamos a quien necesite del servicio que pregunte porque siempre puede haber bajas. Inauguramos hace dos semanas y hemos trabajado a contrarreloj para estar listos en el evento más importante del año», explica Juan Quílez.
Otros no buscan fiesta. Para otros, dar con el Balneario de Ariño ha sido dar con el remanso de paz tan necesario para muchos después de una jornada de carreras. «Fuimos los últimos en sumarnos porque somos de reciente creación y ofrecemos algo diferente, un valor añadido al circuito y comprobamos que salud y bienestar y la afición al motor casan perfectamente», comenta el gerente, Pedro Villanueva.
«Además de gente de equipos, tenemos un grupo de moteros que reserva de un año para otro. Vienen de Valencia, Francia y Albacete y se reúnen aquí. Ofrecemos algo distinto, como un Espacio Balnea hasta la medianoche, fisios,... Relax fuera de carrera», añade
Las más de 40 habitaciones de su hotel suplieron parte del déficit de camas que hay en el territorio. Su apertura supuso la apertura de la Sierra de Arcos al público de Motorland Aragón y, por consiguiente, al mundo entero.
El GP supone el refuerzo también de otros servicios, como por ejemplo, los mecánicos. José Antonio Lucea está al frente de Recauchutados Unión y abrirá todo el fin de semana. «Abrimos el taller hasta las dos de la madrugada el sábado y el domingo, de 9 a 18.00. Se dan muchos incidentes como pinchazos, caídas, baterías, cadenas,... El agradecimiento es la mayor satisfacción. Soy motero y sé lo que supone el mínimo problema».
Moto GP y Motorland, en general, se convierte en un escaparate en el que mostrar las tradiciones. Entre ellas, la Ruta del Tambor y Bombo. «Hace unos años hicimos un evento en el previo con los pilotos tocando el tambor. Motorland tiene un tirón impresionante y lo tenemos en el corazón de la Ruta. En cuanto tengamos el museo listo se podría incluir en paquetes y el circuito es un escaparate», añadió el presidente, Segundo Bordonaba.
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