‘Quiero crear un proyecto de vida en La Portellada’. Con esta denominación y bajo este lema el Ayuntamiento de la localidad inició hace ahora justo un año un proyecto que ya da sus frutos. Se trata de la sala coworking que el consistorio acondicionó y que, a día de hoy, cuenta ya con 4 empresas instaladas. Todos ellos son jóvenes del municipio que llevan a cabo diferentes trabajos y que, gracias a este equipamiento, cuentan con conexión de Internet de altas prestaciones, así como un lugar físico para poder llevar a cabo su actividad laboral y sus reuniones de trabajo.
Tras unos primeros meses de servicio gratuito, los interesados en establecerse deben ahora abonar un euro por cada día de uso de las instalaciones. El proyecto fue una realidad gracias a una subvención del Ministerio de Transición Ecológica por un importe de 26.000 y que fue otorgada en 2022. El espacio en el que se ubica esta sala ya era propiedad del Ayuntamiento. El consistorio decidió aprovechar una sala diáfana situada junto al Hogar del Jubilado. Para ello fue precisamente la asociación de Pensionistas del municipio la que decidió ceder buena parte de esta sala para este nuevo equipamiento, por lo que, además de establecer una separación física, solo tuvo que actuar en el mobiliario. A escasos metros se encuentran además otros equipamientos públicos como la cafetería.
Precisamente la última en instalarse en estas instalaciones fue, hace pocas semanas, la empresa encargada de construir la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales, cuyos trabajos de construcción arrancaron hace 1 mes y que se alargarán hasta finales del próximo otoño. Además de las empresas que se han instalado de forma continua, también son varios los emprendedores que esporádicamente hacen uso de estas instalaciones. «Es ahora, especialmente en verano, cuando de forma temporal se unen más emprendedores, todos ellos jóvenes, a las cuatro empresas con las que ya contamos», explica Gloria Serrat, alcaldesa de La Portellada.







