El curso de autoprotección y defensa personal femenina de Caspe ha traspasado su ecuador esta semana y con buena nota por parte de las alumnas. Tras alguna baja, como es habitual en estos cursos, se han inscrito 6 personas más a estas clases que se realizan cada martes y jueves, desde el pasado 14 de noviembre, y que terminará el próximo 30 de noviembre.
Inicialmente, el número de alumnas se estipuló en 20 pero, dado el éxito que ha tenido la actividad, se ha ido incrementando hasta las 26 plazas que hay ahora. Valentín Cimadevilla, profesor del curso, ha explicado que han sido "las propias alumnas las que han hablado con sus amigas y conocidas" sobre las clases y, ahora, el tatami está "hasta las orejas".

Cristina, una de las alumnas del curso, ha señalado que este curso es una "gran oportunidad" para aprender a defenderse de una situación de peligro que supone "estrés y ansiedad". "Las clases están muy bien estructuradas porque la primera media hora se trata teoría y luego ya entramos en materia. Nos ponemos en pie y nos enseñan de manera práctica a resolver momentos como que nos intenten robar el bolso o raptar", ha valorado.
Otra de las alumnas, Patricia, ya ha asistido a ediciones anteriores de este curso pero, en esta ocasión, no viene sola sino que la acompaña su hija Ester, que es la más joven del grupo con apenas 12 años. "Ya va a empezar a salir sola y quiero que sea consciente de las situaciones que se va a encontrar y que sepa reaccionar", ha indicado Patricia sobre su hija, quien además "está siendo muy participativa porque le encanta el curso".
A parte de aprender sueltas de agarre o golpeos, las alumnas han valorado muy positivamente los consejos que Valentín comparte en cada clase sobre cómo prevenir e identificar una situación de riesgo. Además, la última sesión será impartida por una psicóloga que aportará herramientas de gestión del estrés y la ansiedad.
El curso está organizado por el Ayuntamiento de Caspe y lo imparten profesionales de la asociación 'Sé defenderme sola'.







