Las comarcas y municipios más serranos del territorio han despertado este jueves, al fin, con una capa de nieve. La depresión aislada en niveles altos -DANA- que barrió la península ibérica dejó la primera nevada del año en altitudes de entre 900 y 1.000 metros. Se trató, no obstante, del segundo episodio de nieve en zonas más altas que ya vieron el meteoro blanco el pasado viernes.
Las comarcas más afectadas fueron el Maestrazgo y Cuencas Mineras. Además de ser las comarcas a mayor altitud, la mayor inestabilidad se situó en esos municipios. En Mezquita de Jarque se registraron en torno a 7 litros por metro cuadrado, que se tradujeron en unos espesores de 7 centímetros. Entre 5 y 10 centímetros fueron los espesores que se midieron en el Maestrazgo. Localidades como Cantavieja y Villarroya de los Pinares fueron de las más afectadas, aunque la nevada apenas ocasionó incidencias en unos territorios acostumbrados a precipitaciones en forma sólida mucho más abundantes.
En el Bajo Aragón localidades como La Mata de los Olmos, a 905 metros de altitud, amanecieron con una fina capa de nieve que pocas horas después del amanecer fue desapareciendo. Asimismo, en la comarca del Matarraña la precipitación sólida tan solo fue visible en los puntos más altos de los Puertos de Beceite, por encima de los 1.000 metros de altitud. Según el Servicio de Vías y Obras de la Diputación de Teruel no fue necesario cerrar al tráfico ni recomendar el uso de cadenas en ninguna carretera de la red. No obstante el dispositivo llevó a cabo labores de limpieza y se esparció sal en las calzadas de buena parte de la provincia.
En cualquier caso, las precipitaciones fueron considerablemente inferiores a las inicialmente previstas. El territorio continúa arrastrando un déficit hídrico tras un año, 2023, en el que las precipitaciones se quedaron en torno al 50% de un año normal. Fueron noticia también las temperaturas máximas, de riguroso invierno. Según los observatorios que la Confederación Hidrográfica del Ebro tiene en la red Saih, en La Iglesuela del Cid la temperatura máxima fue de -1,4ºC. En Villarroya de Los Pinares el mercurio se quedó en -1,1ºC. En cuanto a la red de Aemet, en Montalbán se registró una máxima, ya sobre cero, de 1,9ºC. Aunque menos rigurosas a menor altitud, las máximas fueron también de pleno invierno en Valderrobres, con 5,1ºC y en Alcañiz, que llegó hasta los 7,9ºC. El viento del Noroeste acrecentó la sensación de frío.
Las heladas, protagonistas
Tras el paso de la borrasca, la estabilidad se impone y será protagonista durante la jornada del viernes. Se prevé una madrugada de las más gélidas del invierno después de que el cielo se haya quedado despejado en buena parte del territorio y el viento haya perdido fuerza. A este respecto, Aemet ha activado el aviso amarillo para el viernes en Cuencas Mineras y Maestrazgo por temperaturas mínimas por debajo de -6ºC. Es previsible que las mínimas puedan ser inferiores incluso a -10ºC.
Notable subida de temperaturas
Las bajas temperaturas darán paso, a partir de mañana, a un notable ascenso de las mínimas y máximas. Está previsto que los valores termométricos inicien una escalada de grados con valores que el domingo y próximo inicio de semana puedan superar los 15ºC de máxima en zonas bajas, y pasar holgadamente de los 10ºC en zonas altas. La responsable será la borrasca bautizada como Hipólito, que inyectará vientos de Sur y Suroeste, procedentes en algunos casos del Norte de África y que serán los responsables de los valores primaverales que se extenderán por la totalidad de España. Los pronósticos a corto y medio plazo no contemplan la llegada de ningún nuevo temporal de lluvia o nieve.










