La chocolatera Isabel Félez, con obrador en Alcorisa, ha sido reconocida con el premio al mejor chocolate blanco artesano de España en el primer certamen nacional organizado por la Asociación Chocolate Bean To Bar de España. El galardón ha sido otorgado a una tableta elaborada con pistacho de la zona, un ingrediente que aporta identidad local a una creación de carácter artesanal.
El reconocimiento ha llegado de forma inesperada para la propia artesana: «Si te soy sincera, no me lo esperaba. Nos presentamos un poco de rebote y solo con esa tableta», afirma.
Este premio supone, según Félez, «un reconocimiento al trabajo que hacemos», basado en un proceso completamente artesanal que parte directamente del grano de cacao. Forma parte del movimiento bean to bar —del grano a la tableta—, una filosofía poco habitual en la industria: «No compramos el chocolate hecho, sino que elaboramos todo el proceso desde el cacao».

Un proceso artesanal poco común
En un sector dominado por grandes compañías, la chocolatera destaca por controlar toda la cadena de producción: tuesta, descascarilla y muele el cacao hasta convertirlo en chocolate. «Es un trabajo muy laborioso y complicado, pero nos permite respetar el producto y conservar todos sus matices», explica.
Este enfoque da como resultado un chocolate «más vivo y saludable», alejado del modelo industrial. «Muchas veces el chocolate industrial pierde los aromas y matices del cacao por el camino; se convierte en una chuche», señala.
El secreto del mejor chocolate blanco
Uno de los aspectos más singulares de su trabajo es la elaboración propia de la manteca de cacao, base del chocolate blanco. «Lo habitual es comprarla, incluso entre artesanos, pero nosotros la hacemos», destaca.
La tableta premiada está elaborada con cacao de origen único procedente de Perú, concretamente de la región de Ucayali, lo que aporta un perfil de sabor definido. A ello se suman ingredientes seleccionados con rigor: pistacho ecológico de proximidad y flor de sal de Añana, que potencia el sabor. «El resultado es un chocolate donde predomina el pistacho, con un toque salino que contrasta con el dulzor», explica.
Otro de los pilares del proyecto es la sostenibilidad. Félez subraya que gran parte del cacao mundial tiene detrás problemáticas sociales graves: «No puede haber calidad si detrás hay explotación o falta de respeto al medio ambiente». Por ello, trabajan exclusivamente con materias primas ecológicas y bajo criterios de comercio justo, aunque esto complique la producción: «A veces tenemos que esperar mucho para encontrar el ingrediente adecuado».
Pastelera de formación, Isabel Félez lleva años dedicada exclusivamente al chocolate, un ámbito que considera aún «muy desconocido». Actualmente, su equipo lo forman seis mujeres en temporada baja, combinando la venta online con la tienda física en Alcorisa. «Es un mundo muy apasionante. Mi recomendación es probar chocolates artesanos y entenderlos desde otro punto de vista», concluye.










¡Bravo! fantásticos productos.
Muchas gracias José Ángel.
Muy biennnn, esa Isabel, siempre haciendo su producto de calidad y con el corazón. Un saludo amiga!! Enhorabuena!!!!
Gracias guapa, un abrazo grande!
Personas con inquietudes, siempre probando nuevas variedades, y que además hacen que la vida en las poblaciones tenga una continuidad. Gracias por cumplir tus sueños y hacernos la vida más dulce. Un cordial saludo y larga vida al negocio.
Qué palabras tan bonitas, muchas gracias José.
la que puede, puede
Muchas gracias Anna, un saludo 🙂