La Asociación Cultural Jóvenes Estercuelanos, con 350 socios, jamás olvidará el día que compró el edificio del antiguo ayuntamiento. En él, además de comenzar a instalar ordenadores para ofrecer talleres de informática y preparar unas clases de cocina, encontraron un tesoro oculto que tardará poco en ver la luz: unas pinturas de gran valor patrimonial talladas en base a la técnica de la grisalla, probablemente del siglo XVI, y muy similares a otras que han aparecido en pueblos del Maestrazgo como Bordón o Mirambel.
El descubrimiento de los frescos fue «totalmente ocasional». La asociación compró el inmueble para convertirlo en su sede y comenzó a realizar obras hasta dar con una habitación empapelada en cuyas paredes se encontraban ocultas estas grisallas. «Quitamos por curiosidad el papel y entonces vimos que debajo había unas pinturas que no eran normales. Consultamos al arquitecto de la casa y nos confirmó que en su día ya se tenía constancia del hallazgo, pero que este no había trascendido porque el edificio ha ido modificándose con el tiempo al ir pasando por diversos particulares», explica el presidente de la asociación, Ángel Terrén.
La entidad contactó de forma inmediata con la Fundación Santa María de Albarracín para que hicieran una valoración. Después de que los especialistas confirmaran que se trataban «de unas pinturas que merecían mucho la pena», comenzaron a golpear puertas para recibir la ayuda económica necesaria para financiar los trabajos, que podrían ascender a unos 26.000 euros. Ahora, tiempo después, parece que por fin han logrado su objetivo, y es que está previsto que en estas próximas semanas la dirección general de Patrimonio Cultural de DGA les conceda una subvención para poder iniciar las tareas de restauración, que se alargarían por lo menos dos meses.
Todavía se desconoce exactamente qué imágenes se esconden en estas pinturas. Por el momento solo se pueden distinguir algunas letras, decoración con guirnaldas y también figuras humanas, todas ellas ubicadas en el salón principal de reuniones y la escalera. No obstante, el objetivo es recuperar su totalidad y que el edificio donde se encuentran pueda convertirse en un espacio visitable que impulse el patrimonio local.
La asociación incluso sueña con que un profesional pueda visitar periódicamente Estercuel para realizar visitas guiadas al público que quiera venir al edificio una vez la rehabilitación de las pinturas esté terminada. «Este es un tipo de patrimonio que merece la pena recuperar. Para los pueblos pequeños es fundamental», especifica Terren.
La actividad en el edificio está actualmente paralizada a la espera de que se defina la recuperación de las grisallas, y tanto vecinos como socios se muestran ya inquietos por poder ver el resultado final. De hecho, muchos confían en que una vez esto ocurra también sirva para dar un empuje a la asociación, que se mantiene con el objetivo de promover todo tipo de actividades y dar vida a la localidad. «Compramos la casa con nuestros fondos para poder hacer charlas, exposiciones, talleres…Tenemos ganas de poder empezar», añade el presidente.
Entre otras tareas, además, la Asociación Cultural de Jóvenes Estercuelanos también organiza cada año la Semana Cultural, este año prevista del 2 al 7 de agosto, justo antes de las fiestas patronales, «para que los vecinos se animen a venir antes». También ponen en marcha cada dos años Encuentros con la Historia con recreaciones y mercado medieval, un evento que cada año va ganando fuerza. Su último mérito fue la recuperación del dance tradicional este septiembre, y ahora el descubrimiento de estas pinturas que darán mucho que hablar.








Ojalá podamos verlas pronto en todo su esplendor. Qué ganicas…