Representantes de los trabajadores de la Central se sientan hoy con la Comisión de Energía del Senado.
El sector del carbón tiene hoy una nueva cita en Madrid. Esta vez, en el Senado a las diez y media de la mañana en una reunión entre el Comité Eléctrico de la Central Térmica de Andorra con la Comisión de Energía.
La cita llega con silencio en torno al Decreto Ley que está elaborando el ministerio de Energía y que ya se anunció para antes de verano. Sin embargo, con octubre casi en su ecuador, todavía es un secreto. La inquietud en el sector del carbón va en aumento teniendo en cuenta que Endesa sigue sin avanzar si realizará la inversión en la Central andorrana de 190 millones de euros. Esta es la cantidad que necesitan para adaptar la infraestructura a la normativa europea de emisiones antes de junio de 2020 y alargar su vida útil. En ese sentido, la cuenca minera espera que el Ministerio de Energía publique un Decreto y que según adelantaron desde el Ejecutivo Central, propiciaría las inversiones a través de distintos mecanismos que podrían ser incentivos a la producción o pagos por capacidad.
Así las cosas, y sin noticias nuevas con vistas a corto plazo, desde la minería califican de «muy negro» el futuro que le aguarda al territorio si los trámites pertinentes y anunciados no avanzan.
A la reunión de esta mañana está previsto que acudan cinco personas en representación de los sindicatos que forman el Comité (UGT, CCOO e independiente) para exponer la situación en la Comisión en la que están representados todos los grupos parlamentarios. De hecho, solicitaron la cita a través de la senadora socialista por Teruel, Perla Borao. Cabe destacar que la Mesa por el futuro y reindustrialización de la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos ya se reunió con la Comisión de Energía del Congreso de los Diputados.
«Desde Enel ya dijeron muy claro que si no le dan garantías de funcionamiento con los pagos por capacidad, no se hará la inversión y en 2020 estaremos muertos», dijo el Secretario Provincial de GT en Teruel, Alejo Galve, que puso ese año como horizonte hacia el que empezar a trabajar sin más dilación. «Si no hay Decreto, esto cerrará y en esta comarca no tenemos absolutamente nada. Por eso, la reindustrialización tiene que pasar a ser Plan A», añadió.
Aseguró que el encuentro de esta mañana fue solicitado por «la preocupación por nuestros trabajadores». Insistió en que irán con el objetivo de pedir unidad para que se trabaje y actúe de verdad en la atracción de empresas. Aunque reconoció los esfuerzos por parte del Gobierno de Aragón a través de las reuniones y visitas que inició a comienzos de año con los pueblos mineros a través de Aragón Exterior, el andorrano recordó que quedan proyectos «cruciales» en el aire.
Se refirió en concreto a la Elevación de Aguas del Ebro a Andorra, una iniciativa que una vez concluida la primera fase continúa estancada desde hace años en la segunda con las obras pendientes de comenzar. «Seguimos sin saber por parte de Madrid qué pasa con los 20 millones de financiación. Si no tenemos el agua asegurada, difícilmente podremos ser un atractivo empresarial. ¿Qué empresa se va a instalar aquí si algo tan básico no está asegurado?», añadió Galve y recordó que este proyecto beneficiaría a Andorra y «a muchos municipios» aledaños más allá de la propia comarca.
Clamó por medidas inmediatas para el período que resta hasta 2020 y que sean capaces de atraer un proyecto que asuma todos los trabajos que se perderían del sector minero. «Desde la consejería hay conversaciones y hay iniciativas en previsión, como la que se instalará en Albalate, pero necesitamos que llegue un proyecto empresarial fuerte y capaz de absorber más de un centenar de empleos», añadió Galve. La cita de hoy será una de tantas que hay solicitadas «a todos los niveles hasta ver si ponen este famoso Decreto sobre la mesa de una vez», concluyó.
Proyectos en espera
Respecto a la reindustrialización la última noticia llegó en julio cuando el Gobierno de Aragón anunció la instalación de Toro Gips en Albalate del Arzobispo. Se trata de una empresa con capital internacional que se dedicará al aprovechamiento del yeso, invertirá unos 11 millones de euros y creará en un principio una treintena de empleos. El balneario de Ariño es otra de las infraestructuras que sigue a la espera de una ampliación. El Ayuntamiento presentó el proyecto a los fondos mineros y quedó calificado como prioritario junto a la residencia de Mequinenza. Sin embargo, tampoco llegan noticias de estas ayudas.
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