Los Amigos del Castillo del Compromiso enviarán sus peticiones sobre el río al Ministerio de Medio Ambiente a través de esta institución pública
La Asociación Amigos del Castillo del Compromiso de Caspe ha compartido su lucha y reivindicaciones por la mejora del cauce del río Guadalope a nivel nacional, gracias al Defensor del Pueblo. La agrupación, que lleva años pidiendo la rehabilitación de toda la ribera de este afluente, que actualmente está en un estado deplorable, ha creído conveniente llegar hasta Francisco Fernández Marugán, Defensor del Pueblo a nivel estatal, para que transmita el problema al Ministerio de Medioambiente. El proyecto de recuperación del cauce del río Guadalope está paralizado por el mismo desde el año 2012.
sta es la última vía a la que ha recurrido la asociación, asesorada por el Justicia de Aragón, después de haber intentado contactar con instituciones como el propio Gobierno de España, el Gobierno de Aragón, la Confederación Hidrográfica del Ebro y con la empresa Endesa, principales responsables de este problema, sin dar resultado.
«Se han escaqueado todos, pero no pensamos parar hasta conseguir nuestro propósito, por eso hemos visto como una oportunidad ponernos en contacto con el Defensor del Pueblo, quien ha acogido nuestra reivindicación con cariño y de una forma positiva, esto nos da esperanzas», explica Antonio Espinosa, vicepresidente de la Asociación.
Después de haber presentado la petición al Defensor del Pueblo el pasado 11 de enero, y de haber tramitado los documentos pertinentes, la institución pública la ha aprobado y pasado a trámite. La agrupación espera su respuesta en las próximas semanas, cuando conocerá qué medidas se tomará y cómo va a ponerse en contacto con el Ministerio de Medioambiente.
Años de reivindicaciones
Vecinos y distintas asociaciones caspolinas como la de Amigos del Castillo del Compromiso llevan quejándose de forma reiterada desde hace años de las condiciones actuales del río y de su cauce. El tramo conflictivo que se quiere rehabilitar los 6.800 metros entre las zonas denominadas El Dique y la Presa de los Moros. Son casi 7 kilómetros de caudal que se desviaron de su paso natural en la década de los años 60 con motivo de la construcción del embalse de Mequinenza.
El estado en el que se encuentra actualmente es «lamentable» según los denunciantes. El olor del agua estancada, así como la poca limpieza y mantenimiento en la zona han creado lo que califican como «un pozo infecto». Por consiguiente, es imposible hacer ningún tipo de actividad ni disfrutar de la ribera del Guadalope. Anteriormente, según cuentan vecinos que pudieron vivirlo o familiares de los mismos, los caspolinos bajaban al río a bañarse, a lavar la ropa, o simplemente a pasear, ir en bicicleta y correr por su ribera.
Cuando este escenario comenzó a empeorar, y desde el momento en que se creó la Asociación de Amigos del Castillo del Compromiso, su petición ha sido algo que siempre ha estado presente en la sociedad caspolina. No solo esta reivindicación «Por un Guadalope vivo» se ha escuchado en la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, sino en toda la comunidad autónoma y fuera de ella, ya que sus integrantes han acudido a varias ciudades a dar ponencias y conferencias sobre este tema.
Incluso se ha elaborado un proyecto de recuperación del río, supervisado por expertos en la materia. También el Ayuntamiento de Caspe y la institución comarcal han aprobado algunas mociones exigiendo la recuperación del cauce al Gobierno de Aragón, e incluso se ha organizado una jornada solidario-reivindicativa masiva en la localidad.
«Hemos demostrado que en Caspe nada nos para a la hora de luchar por un logro común, por muy difícil que sea. El que ahora nos ocupa es inmenso, pero es urgente e imprescindible que lo saquemos adelante», señaló el presidente de la Asociación de Amigos del Castillo del Compromiso, Alfredo Grañena, durante el último evento reivindicativo celebrado el pasado mes de septiembre. «Recuperar nuestro río es devolvernos salud, vida, deporte, ocio y, sobre todo, es un acto de justicia y de reparación moral». Ahora están a la espera de noticias del Defensor del Pueblo.







