El fenómeno, que alcanza su total plenitud dos veces al año, en otoño y primavera, tuvo lugar el domingo en Valdealgorfa
Cada vez son más los vecinos y curiosos que se acercan a ver el fenómeno del túnel del equinoccio de Valdealgorfa, un hecho que solo se produce en su total plenitud dos días al año, en otoño y primavera, cuando los rayos del sol se alinean de modo casi perfecto. Cada vez son más los vecinos y curiosos que se acercan a ver el fenómeno del túnel del equinoccio de Valdealgorfa, un hecho que solo se produce en su total plenitud dos días al año, en otoño y primavera, cuando los rayos del sol se alinean de modo casi perfecto. Un fenómeno calculado con toda precisión que, si la climatología no lo impide, es uno de los grandes atractivos del Bajo Aragón que sorprende a todo el que lo admira por primera vez.
Almuerzo con pastas y café
El domingo unos diez minutos antes de las ocho de la mañana decenas de personas se agolparon en las inmediaciones del túnel para ver cómo el sol atravesaba en toda su plenitud el túnel dando lugar al equinoccio de otoño. Para sobrellevar el madrugón y el fresco matinal, nada mejor que las pastas y el café que el municipio repartió para almorzar en las inmediaciones del túnel, que pertenece a la antigua línea de tren de Val de Zafán. Estuvieron presentes el domingo muchas familias, algunas con los más pequeños de la casa, que se quedaron con la boca abierta.
Difusión a través de redes
La tecnología manda así que muchos presentes no perdieron la oportunidad de registrar el momento con sus teléfonos móviles para dar cuenta de ello de inmediato a sus allegados a través de las redes sociales y la aplicación WhatsApp. Los más «preparados» portaron cámaras de fotos de gran envergadura y trípodes para captar con gran precisión y sin depender de su buen pulso cuando el disco solar encajó perfectamente en la esfera del túnel.







