Alumnos y docentes procedentes de Bélgica y Rumanía innovaron en educación desde el centro bajoaragonés
Profesores y alumnos procedentes de Bélgica y Polonia cambiaron sus pupitres y pizarras habituales por vivir una experiencia de aprendizaje en las instalaciones del centro C.E.P.I Juan Lorenzo Palmireno. Se trata de un intercambio que forma parte de la cuarta sesión del programa en el que se encuentra inmerso el colegio bajoaragonés 'Europe 1 to 4'.
Durante la semana pasada, el colegio alcañizano se convirtió en el anfitrión perfecto encargado de acoger durante 7 días a 6 alumnos de Rumanía que compartieron día y noche con sus compañeros de Alcañiz así como el resto de docentes procedentes del país de Europa del Este y de Bélgica.
«Desarrollar y potenciar en los centros educativos las nuevas metodologías alejadas de lo tradicional». Este es el objetivo principal del proyecto que este año cumple su segunda edición. Así lo explicó Laura Giner, coordinadora de esta «enriquecedora» iniciativa que finalizó el pasado viernes con un 'hasta pronto' ya que el próximo mes de marzo los docentes visitarán las instalaciones del colegio belga para continuar con el programa educativo.
El intercambio arrancó la noche del pasado domingo 5 con una calurosa cena de bienvenida organizada por las familias anfitrionas. Desde ese instante, los lazos se empezaron a estrechar durante las numerosas actividades que pudieron compartir los alumnos a lo largo de la semana. Yincanas, dinámicas de grupos para conocer las respectivas culturas, talleres de lógica y de robótica, excursiones en bicicleta hasta carreras de karting en la pista de Motorland fueron parte de las momentos que los estudiantes experimentaron con un perfecto inglés como lengua vehicular. «Ha sido una experiencia increíble y muy interesante. Aunque es un pueblo pequeño se pueden hacer muchísimas cosas», así lo expresó Albert, de 13 años, uno de los estudiantes Erasmus de Iasi (Rumanía).
Además las relaciones de los más jóvenes, otro de los pilares del programa es el intercambio de conocimientos que se genera entre los docentes. Cada una de las escuelas participantes están especializadas en una metodología. Por un lado, el centro belga trabaja en el aprendizaje cooperativo, el rumano en la neurociencia e inteligencias múltiples y el alcañizano es experto en las metodologías propia del sistema bilingüe 'Cleal', 'Flipped clasrrom' y en el aprendizaje ABN. «Realizamos reuniones en las que organizamos los contenidos de nuestras próximas sesiones», apuntó la coordinadora. Además de las charlas, las visitas a las aulas se convierten en uno de los puntos más «productivos» puesto que pueden comprobar «in situ» el funcionamiento real de las escuelas europeas. «Nos sorprende la alegría que los alumnos y profesores transmiten durante las clases», afirmaron Oana y Narcisa, dos de las maestras de Iasi.
El pasado viernes el encuentro llegó a su final. El intercambio se cerró con un «hasta luego» ya que, cuando llegue la Primavera, en el mes de marzo, los docentes viajarán a Bélgica. Los alumnos emprenderán la aventura a Rumanía en mayo y, finalmente, la segunda edición del programa culminará en junio con el regreso de todos los docentes al Palmireno con el fin de poner las conclusiones en común en un mitin final.







