La falta de médicos, las plantillas incompletas, las guardias interminables y un modelo asistencial que, según denuncian los profesionales, se sostiene cada vez más sobre su sobrecarga. Elena García, traumatóloga del Hospital de Alcañiz y delegada de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), reclama un cambio estructural de la profesión médica, con un estatuto propio, mejores condiciones laborales y una apuesta decidida por reforzar la Atención Primaria.
La facultativa advierte de que, si no se actúa, el deterioro de las condiciones de los facultativos terminará repercutiendo directamente en la calidad y la seguridad de la atención que reciben los pacientes.
En primer lugar, para situar al lector porque hay reclamaciones para el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Sanidad, ¿qué mejoras concretas exigís al Ejecutivo autonómico?
Pedimos unas plantillas adecuadas, mejores contratos y condiciones que permitan atraer médicos, especialmente al medio rural. Y reclamamos al Gobierno de Aragón un posicionamiento político claro a favor de un Estatuto propio para los médicos, que permita después negociar unas condiciones laborales dignas también a nivel autonómico.
Al Ministerio de Sanidad le reclamáis un Estatuto Marco propio, ¿en qué consiste realmente?
Queremos un estatuto propio para médicos y facultativos que nos permita negociar nuestras condiciones laborales de forma independiente. Reclamamos una jornada ordinaria de 35 horas, que todo lo que exceda de ella sea considerado extraordinario, una retribución acorde con nuestra formación y responsabilidad y que las guardias tengan un reconocimiento laboral adecuado.
La Atención Primaria es la especialidad que más saturada está. Tú eres traumatóloga, ¿cómo afecta la saturación actual a la sobrecarga de la atención especializada?
Primaria es la base de una buena atención especializada. Si está saturada, los pacientes no pueden ser correctamente seguidos y terminan llegando a Urgencias o al hospital. Además, nosotros también tenemos plantillas deficitarias: en Traumatología del hospital de Alcañiz deberíamos ser ocho y somos seis. No se puede mantener la misma actividad ni la misma calidad con menos profesionales.
¿Cuántas horas semanales llegas a trabajar sumando las guardias y cómo la fatiga acumulada pone en riesgo tu salud y la del paciente?
Puedo llegar a hacer unas 1.000 horas extraordinarias al año. Hay meses en los que pasamos de cuatro a ocho guardias de 24 horas. Esa fatiga se acumula y afecta física y psicológicamente. Yo misma he necesitado ansiolíticos por ansiedad laboral. Y cuando un médico está agotado y tiene que atender a muchos pacientes, evidentemente también se resiente la seguridad asistencial.
De todas las reivindicaciones que ponéis sobre la mesa, ¿cuál es la medida irrenunciable?
El Estatuto propio del médico. Es la herramienta que nos permitiría negociar nuestras condiciones laborales y acometer un cambio estructural de la profesión. No buscamos únicamente mejoras puntuales o salariales, sino cambiar un modelo que se sostiene desde hace años sobre la sobrecarga de los profesionales.
La Administración suele reducir el problema a la falta de recursos. En tu opinión, ¿el problema de la sanidad pública es realmente el dinero o un modelo organizativo agotado?
Hace falta inversión, pero el problema va mucho más allá del dinero: necesitamos un cambio completo de gestión. El sistema se ha sostenido durante años gracias a la sobrecarga de los médicos, a las guardias y a unas condiciones laborales que ya no son asumibles. No podemos mantener las mismas plantillas cuando ha aumentado tanto la demanda asistencial, la esperanza de vida y las posibilidades de tratamiento. Hay que reorganizar el modelo, reforzar las plantillas y mejorar las condiciones para que los profesionales quieran quedarse en la sanidad pública. Si el sistema sigue dependiendo del sobreesfuerzo permanente del médico, llegará un momento en el que dejará de ser sostenible.
Para que el ciudadano entienda el peligro real de esta situación, ¿qué tiene que ocurrir en las mesas de negociación para dar por resuelto el conflicto?
Tiene que haber una negociación real, con voluntad de introducir cambios estructurales y no únicamente medidas puntuales. Para dar por resuelto el conflicto necesitamos que se reconozcan unas condiciones laborales dignas, plantillas suficientes y una organización que no dependa constantemente de que los médicos hagan más horas de las que les corresponden. También es fundamental que exista una interlocución propia para negociar nuestras condiciones. Si no se actúa sobre esas bases, seguiremos teniendo profesionales agotados, dificultades para cubrir plazas y una asistencia cada vez más tensionada, y al final quien termina sufriendo las consecuencias es el paciente.
Ante la falta de médicos, una de las soluciones que se está planteando es agilizar la homologación de profesionales formados en otros países. ¿Os preocupa que esa necesidad de cubrir plazas pueda rebajar las garantías de formación?
Sí. El problema no es que vengan médicos de otros países, sino que, ante la falta de profesionales, se utilice la homologación masiva como una solución rápida sin comprobar suficientemente la formación de cada persona. En España un especialista pasa por 11 o 12 años de formación y por el sistema MIR, que ofrece unas garantías muy concretas. Hay países con sistemas equivalentes y otros que no, por eso creemos que cada caso debe revisarse bien: la universidad, la especialidad, la experiencia y el tipo de hospital en el que se ha trabajado. Cubrir vacantes no puede hacerse a costa de rebajar la calidad asistencial ni la seguridad del paciente.
Tengo entendido que las huelgas se han paralizado hasta el mes de septiembre. No sé si las conversaciones con el Ministerio siguen en el mismo punto o han avanzado, ¿volveréis a salir a las calles?
A nivel estatal no estamos viendo avances. El Ministerio mantiene su propuesta de Estatuto Marco y, por ahora, no vemos voluntad de negociar un estatuto propio. En Aragón continúan las conversaciones, aunque tampoco hay avances claros. De cara a septiembre se está consultando a médicos y facultativos para decidir los siguientes pasos y, si no hay resultados, habrá que seguir movilizándonos.
Bajo tu punto de vista, ¿cuál crees que es la solución a corto plazo para solucionar este problema que lleva enquistado tanto tiempo?
No existe una solución rápida porque el problema es estructural, pero si hubiera que actuar ya, empezaría por Atención Primaria. Ahora mismo estamos alrededor del 14% y las organizaciones médicas llevan años reclamando alcanzar el 25%. Si queremos solucionar algo de manera inmediata, hay que empezar por reforzar la Atención Primaria. Una Primaria fuerte evita descompensaciones, filtra mejor a los pacientes y reduce la presión sobre Urgencias y los hospitales.








Doña Elena no es muy original. Solo en los últimos siete días hemos conocido reclamaciones parecidas de los bomberos rurales, de los policías municipales, de los empleados del ferrocarril, y un largo etcétera. Todos tiene sus razones, pero lo que parece claro es, que al final, todas la reclamaciones se reducen a dos; la falta personal y el deseo de trabajar menos y ganar más. Sería un milagro si los afectados fueran autónomos y pagaran impuestos por los servicios prestados y facturados en vez de ser empleados públicos. Bueno, doña Elena, ya ve que hoy me siento más amigo del que depende de su trabajo que del que depende del presupuesto público.
Saludos cordiales y muchos éxitos.
No entiendo el motivo por el que los medios de comunicación dais siempre tanta publicidad a estos «pobres», «sacrificados» y «discriminados» funcionarios bonitos que son los médicos. Ya va siendo hora de que digais la verdad: trabajan menos de las 35 horas que reclaman, las guardias las pasan durmiendo (los MIR no se atreven a despertarlos), cobran unos sueldos dignos, rechazan las plazas que no les gustan y además compatibilizan descaradamente el trabajp en la SS con sus consultas privadas o en las mutuas. !Pobrecicos, que pena me dan!
No me quejaré del sueldo y puedo estar de acuerdo en la necesidad de revisar la compatibilización con la sanidad privada, pero demuestreme que los médicos trabajan menos de 35h semanales o que existe un absentismo tan generalizado que se pueda hacer extensivo a toda la profesión. En cuanto a las guardias, son eso, guardias, si no hay incidencias no haría falta actuar (igual que un bombero de guardia no sale si no hay que apagar un fuego) y los MIRes también son médicos así que no se por qué los pone en una categoría diferente. Por último, como ya he indicado en otros comentarios, si se «rechaza» una plaza en un hospital suele ser en la gran mayoría porque se dispone de un contrato en otro centro público, poco médico vera en el paro. Si los políticos y la administración permite una macrocefalia de la comunidad acumulando recursos en Zaragoza, es otra cuestión
Al hablar de los porcentajes en el ùltimo párrafo de la entrevista me estaba refiriendo a la inversion sanitaria . Si realmente queremos que la Atención Primaria sea el corazón del sistema sanitario, tenemos que financiarla como tal: pasar del actual 11-14% a, como mínimo, un 25%, afirmación que esta respaldada por muchas organizaciones sanitarias.
Yo creo que la solución es cambiar la organización del trabajo, yo conozco una enfermera que solo trabaja cinco días al mes y cobra más del doble que yo trabajando veinte días. Lo bueno sería que trabajasen turnos de ocho horas, con 40 horas semanales como todo hijo de buen vecino.