El recuerdo de los dos Guardia Civiles asesinados y de José Luis Iranzo estuvo presente en los actos programados
Con emoción contenida, la vista perdida en el cielo y lágrimas en los ojos; los miembros de la Guardia Civil de Alcañiz celebraron ayer a su patrona la Virgen del Pilar.
Los actos programados para la festividad arrancaron a las 12.00 con una misa en una abarrotada iglesia de San Francisco en la que estuvieron presentes las autoridades locales y comarcales, familiares y amigos. La eucaristía, en la que también participó la Unión Musical Virgen de los Pueyos, se cerró con un homenaje a los dos Guardia Civiles asesinados el pasado mes de diciembre por Igor El Ruso. Para la ocasión se colocó a los pies del altar una corona de laurel que fue portada por dos de sus compañeros de Víctor Romero y Víctor Cabalero. Posteriormente fue depositada en dicho lugar por el capitán de la compañía de la Guardia Civil en Alcañiz, Horacio Requena y por el alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia.
Tras la misa los actos se trasladaron a la casa cuartel. Allí tuvo lugar la entrega de medallas a cinco miembros de la Benemérita que en este caso recibieron Miguel Gómez Muñoz, Alberto Rodil Rego, José Miguel Gimeno Gimeno, José María Espínola Avilés y Miguel Ángel Orihuela Palo. Tras la imposición de condecoraciones también se entregaron dos placas conmemorativas al Guardia Civil retirado, Conrado Altaba y a José Enrique Pérez de la Cruz Roja de Alcañiz.
Seguidamente tomó la palabra el capitán Horacio Requena, que se dirigió a los presentes haciendo hincapié en la profesionalidad y eficacia de los agentes, de la implicación de toda la Guardia Civil en el día a día de Alcañiz y pidió mantener vivo el espíritu del fundador de la Benemérita. Tuvo palabras de recuerdo para Víctor Romero Pérez y para Víctor Jesús Caballero como también para el andorrano José Luis Iranzo, asesinados por Igor El Ruso. Finalizó diciendo que todos debían sentirse orgullosos de su profesión.
Seguidamente fue el turno del alcalde de Alcañiz, Juan Carlos Gracia, que en su discursó animó a todos los Guardias Civiles a seguir trabajando con esmero por el bien de la ciudadanía. Con la interpretación del himno de la Guardia Civil cantado a coro por agentes y familiares y con el himno de España se puso el punto final al acto institucional. Posteriormente todos los presentes degustaron un vino español.
También se aprovechó la ocasión para conocer cómo ha sido la incidencia en cuanto a delitos se refiere en el territorio. En este sentido, como explica el capitán Horacio Requena, ha sido un año que se puede calificar como de "satisfactorio" con un descenso en los delitos comunes; aunque por otra parte se ha visto un incremento en los delitos telemáticos en concreto en los que hacen referencia a estafas por internet. Por comarcas también ha habido un repunte en robos de viviendas, en concreto en el Matarraña, en relación al pasado. Al respecto el capitán Requena dejaba muy claro que se han puesto los medios necesarios para minimizar este tipo de delitos y de momento parece que está dando sus frutos.








Me uno al sentimiento y dolor de los dos guardias civiles así como del se iranzo y esperó y deseo que el esfuerzo por parte de la G.C. se vea recompensado mandando un sincero saludo en el día de nuestra excelsa patrona
Fue una misa muy emotiva.