La Asociación de Empresarios del Matarraña y la de Empresarios Turísticos de Beceite alertan de lo que califican como una «sobresaturación» de camas turísticas existentes en todo el Matarraña, que cuenta con 3.003 plazas en una comarca que apenas supera los 8.300 habitantes. Así lo manifestaron ambas entidades empresariales ante la comarca del Matarraña y ante el Consejo de Alcaldes que, periódicamente, se reúnen en la sede comarcal. Empresarios del Matarraña y Turísticos de Beceite remitieron el pasado 26 de abril una carta a ambos órganos para manifestarles su preocupación ante la que califican como «grave problemática» con la, a su juicio, «exorbitante» cifra de camas existentes en el territorio y que no deja de crecer.
Alertan además de diferentes alojamientos como Viviendas de Uso Turístico -VUT-. Viviendas de Turismo Rural -VTR- y Apartamentos Turísticos que han proliferado en los últimos años. Además denuncian la existencia de alquileres ilegales y de situaciones alegales que califican como de intrusismo profesional.
Alertan de que todo ello está provocando la escasez de vivienda de alquiler y que se «lastra» el crecimiento demográfico de los municipios que, aún teniendo oportunidad de crecer ante la elevada demanda de puestos de trabajo, se encuentran con que no tienen viviendas disponibles para los nuevos pobladores. «Somos, por suerte, un destino turístico de moda. Tenemos ahí un recurso económico, pero debemos de hacer una reflexión sobre cómo debemos planificar este crecimiento, ya que se genera economía pero no hay viviendas para los que vivimos aquí y los que vienen a trabajar, puedan vivir», explica Víctor Vidal, presidente de la Asociación de Empresarios del Matarraña.
La problemática se agrava año tras año. Profesores, maestros, nuevos empleados del sector agroalimentario y paradójicamente trabajadores que encuentran un empleo en el sector turístico y quieren establecerse en el territorio no disponen de viviendas ya que buena parte de las mismas se destinan a alquileres turísticos. El problema se da tanto entre nuevas promociones, algunas de ellas con inversores externos que directamente las destinan a usos turísticos, como también en antiguos inmuebles. En este último caso sus propietarios las restauran y suelen destinarse a camas turísticas. Desde ambas asociaciones creen que también los propios vecinos del territorio deben reflexionar sobre los usos que se dan a todos estos inmuebles. Algunos de los asociados llegan incluso a hablar de una moratoria de viviendas turísticas, algo que para Vidal es todavía precipitado aunque cree que es el momento de poner encima de la mesa cuáles podrían ser estas soluciones. «La solución puede venir tanto con medidas fiscales, así como exigir que un propietario que tiene capacidad de ofertar vivienda, reserve siempre una parte para el alquiler social u ordinario», añade Vidal.
Aunque desde la Asociación subrayan que parte de los propietarios del territorio ya destinan un porcentaje de sus inmuebles a viviendas de alquiler y otro al turismo, son muchos los que no ofertan vivienda de alquiler. Por ello piden una regulación. «Lo hemos propuesto al Consejo de Alcaldes, porque son los municipios los que pueden tener ahí margen de maniobra para actuar y también para implicar a todos los sectores», añade Vidal. Algunos de los asociados llegan incluso a hablar de una moratoria. Cabe recordar que los diferentes alojamientos turísticos están sometidos a legislación estatal y, sobre todo, autonómica.
Desde la institución comarcal reconocen que existe un problema, principalmente con la vivienda, pero también con la falta de servicios existentes en el territorio. «Tenemos que ver cómo desde las instituciones podemos facilitar que se encuentre una solución para una problemática que tenemos en casi todos nuestros municipios y que se agudiza en los más turísticos», explica Fernando Camps, presidente de la comarca del Matarraña. Es precisamente Beceite el municipio con un mayor porcentaje de camas, ya que cuenta con 600. Son más que sus habitantes censados que , aunque crecen, están algo por debajo de esta cifra. Desde el Ayuntamiento de Beceite reconocen que existe una desproporción entre el número de camas hosteleras y las viviendas de alquiler ordinario. Por todo ello creen que es todavía pronto para establecer cómo podría equilibrarse esta situación ya que están manteniendo diferentes reuniones con técnicos del Gobierno de Aragón y con direcciones generales del ejecutivo autonómico para encontrar una fórmula que permita regular esta actividad. «Es una situación en la que debemos de implicarnos todos. Los Ayuntamientos, sin la colaboración y predisposición de todo el sector, no podemos encontrar una solución. Pero nosotros como consistorio estamos trabajando en ver qué margen tendríamos para facilitar una regulación», explica Juan Enrique Celma, alcalde de Beceite.
En muchos de estos municipios son los ayuntamientos los que están tomando la iniciativa ante, en muchos casos, el insuficiente emprendimiento privado. Precisamente en Beceite, cabe recordar, que el consistorio iniciará en los próximos meses la construcción de 6 viviendas de alquiler social y un local comercial, este último también para suplir la falta de comercio y, en algunos casos, de servicios de hostelería que ofrece una localidad en la que el turismo ya está desestacionalizado. Estas viviendas se unirán a una que el ayuntamiento ya alquila a una joven familia. También, cabe recordar, otros municipios como Valjunquera, Arens de Lledó y Fuentespalda han impulsado en los últimos años viviendas de alquiler social ante la falta de iniciativa privada. En todos estos municipios el problema es similar, ya que casi toda la promoción de vivienda nueva y rehabilitación de inmuebles antiguos se destinan al alquiler turístico.
Asimismo, los ayuntamientos no ven tan fácil ser ellos quienes impongan una normativa restrictiva al respecto. También los municipios se encuentran solos ante la gestión de los vehículos que acuden a sus respectivos municipios. Beceite ha acondicionado en los últimos años hasta 5 aparcamientos públicos para, además de garantizar el aparcamiento a sus vecinos, facilitar espacio para los cientos de turistas que se alojan a diario en los establecimientos privados, ya que buena parte de las viviendas de uso turístico carecen de plazas de aparcamiento. El consistorio habilitará una nueva y sexta zona de aparcamiento con más de 100 plazas gracias al Plan de Sostenibilidad Turística que desarrollará. En el caso de Valderrobres el consistorio reguló el estacionamiento en diferentes viales del centro del casco urbano que comenzaban ya a colapsarse por la afluencia de turistas. También en los municipios de menor tamaño, como Ráfales, se han habilitado diferentes aparcamientos públicos en los últimos años.
Menos comercios y locales de ocio
Pese al aumento de visitantes y segundos residentes, la realidad es que el Matarraña ha perdido comercios de alimentación en casi todos sus municipios, así como horas y días de atención en bares. Son muchos los municipios, también los más turísticos, los que a pesar de contar con suficiente población y con un turismo desestacionalizado, el vecino y el visitante se encuentra en determinadas épocas y días con que no existe ni un solo bar para poder comer o tomar alguna bebida. Preocupa por ello que, a pesar de la afluencia de personas, el visitante carezca de servicios básicos. «Nos preocupa que el visitante que viene aquí se vaya descontento por la falta de servicios. Creo que hemos de reflexionar sobre el tipo de visitante que queremos y, una vez que viene, qué le ofrecemos. También vemos a diario cómo muchas personas que vienen aquí a trabajar no encuentran vivienda», explica Juan Miguel Monclús, alcalde de Calaceite.
Piden regular el «turismo camper»
A través de la misiva que ambas asociaciones enviaron a la Junta de Alcaldes e institución comarcal, subrayaron la proliferación de alojamientos «extrahoteleros» y del crecimiento de modalidades de turismo de caravana y camper que, a su juicio, provoca situaciones de generación de residuos, falta de pago por servicios básicos, sobrecarga de recursos locales y una sensación de masificación y de que «cada uno campa donde puede».








Si. Desde la asociación se buscará la manera de que solo se puedan hacer alojamientos en Beceite y Valderrobres.
El turismo funciona en una parte del Matarraña. Cuidado con cargárselo.
La proliferación de la oferta de camas es buena, mientras haya una demanda. El mercado por sí solo se encargará de regular esta situación. Ojo con la intromisión de los políticos.
Tampoco cuela que aquellos que ya disponen de sus establecimientos de alojamiento turístico sean quienes ahora los quieran regular poniendo trabas, limitando la inversión de otros en este floreciente negocio del turismo. A eso que unos cuantos les gustaría implementar se le llama monopolio.
Todo el Matarraña tiene oportunidades turísticas, aún queda mucho por aprovechar, falta ingenio, buena voluntad para legislar pensando en todos, falta una acción política para legislar el municios como Beceite, algo inexistente hasta ahora. Su ayuntamiento se ha preocupado más por aprovechar cobrando sus recursos naturales, que en crear las infraestructuras necesarias para hacer sostenible ese desarrollo turístico que ellos mismos han contribuido a crear. Beceite es un ejemplo de cosas hechas sin pensar, al tun tun. Sin una eficiente planificación urbanística, sin tener en cuenta la creación de los aparcamientos necesarios, ni de tener mejores accesos a la población.
El sector turístico es el único que de verdad funciona en Beceite, el único rentable para sus ciudadanos, es bien legítimo pues que esos ciudadanos traten de explotar ese recurso. Y su ayuntamiento debiera de facilitar ese acceso regulado e invirtiendo en todo aquello que sea necesario para tener un más y mejor desarrollo turístico. Y no pensar en poner trabas ni en cerrar ese recurso.
estos son como el perro del hortelano ni comen ni dejan comer. estos jetas como los de moto GP no tienen bastante y prefieren que la gente no venga.
Y de que no se instalen más empresarios que quieren emprender, dar empleo y diversificar la oferta turística para que a «ellos» les toque más
La competencia es de los ayuntamientos. lo que pasa que los alcaldes no quieren mojarse. Pues que tomen decisiones de verdad y no populistas. Ya que están allí que trabjen
Totalmente de acuerdo.
Toda la vida llevamos quejándonos que se toman las decisiones en un despacho de una gran ciudad sin tener en cuenta las características del Territorio, y en un caso concreto donde los Ayuntamientos tienen competencia y por tanto pueden decidir, no lo quieren hacer para que no se les enfade nadie.
Se trata de un tema muy complejo, que incluye varias derivadas: despoblación, modelo territorial, modelo turístico, convivencia de los diferentes sectores productivos, mantenimiento del medio natural…. que requeriría un debate serio, pausado y argumentado. Algo sobre lo que tengo muchas dudas que sea capaz de realizar ni el Consejo de Alcaldes, ni la Comarca, ni tampoco puede liderar una Asociación de Empresarios, que lo único que parece tener en cuenta son sus propios intereses personales.
Si una empresa necesita trabajadores y no hay viviendas disponibles, las hará la empresa.
Si hago una granja, lo primero que haré será una vivienda para el granjero.
Las empresas mineras hacían viviendas para los mineros.
ENDESA hacia viviendas para los trabajadores.
Cuando éramos jóvenes y trabajábamos de camareros/as en la playa te preparaban una habitación. Cuando mucha gente trabajaba en la vendimia tenían alojamiento en la misma finca.
Los Ayuntamientos han de tener alguna vivienda, pero no ser agencias inmobiliarias.
Yo no creo que sea un problema que en Beceite existan 600 plazas, en una población de casi 600 habitantes. Tampoco que en el Matarraña existan 3.003 como dice el artículo en una comarca de 8.300. Cambrils tiene 36.000 habitantes censados. Otros 40.000 de segundas residencias y otros 40 o 50.000 de visitantes en verano. Allí hay empresarios que abren tiendas, restaurantes, supermercados y se genera una economía. «Es que a Catalunya hi han perres»; claro. Porque aprovechan la oportunidad de negocio. En muchos pueblos del Matarraña hay días en marzo que no tienes ni un bar abierto. Los visitantes vienen, les gusta la zona, les parece muy bonita, pero al tercer día se aburren, se van y no vuelven. No hay tampoco ocio nocturno; no existe ni una sola discoteca. Tenemos en nuestras narices una oportunidad de desarrollo pero no hay casi nadie que la aproveche. Y al empresario que intenta liderar un proyecto diferente le ponen zancadillas.
Y luego está nuestra propia responsabilidad. Yo puedo tener 3 inmuebles, 2 dedicarlos a alquiler de familias y gente que decide venir a vivir aquí y una a usos turísticos porque tengo también esa oportunidad económica. Pero la mayoría prefieren dedicar todas sus viviendas al alquiler turístico, así que son los propios habitantes los que están generando un problema no ofertando sus viviendas a los que deberían ser los nuevos habitantes. Pero luego a llorar de que «no ganamos población en Teruel».
Por no hablar de las envidias. Si a Valderrobres y Beceite va gente es algo bueno para todo el Matarraña. Algunos preferirían que, como a su pueblo sigue sin ir nadie, «los demás que se jodan» y que tampoco vaya nadie allí y no se invierta nada en los lugares a los que va la gente. No nos engañemos. El turista que viene al Matarraña va, sí o sí, a Beceite y a Valderrobres; si está más días va a Calaceite, La Fresneda y Cretas. Y si le sobran más días va a otros pueblos. El que no vea esa realidad está ciego.
Si desde Turismo de la Comarca, y medios de comunicación, solo se habla siempre de Beceite y de Valderrobres, a donde irías tú si vinieras de turista?
El resto de los pueblos son invisibles.
Acércate un día con pantalones cortos y un sombrero a la oficina de turismo de la comarca y solo oirás tres destinos: Parrizal de Beceite, Castillo de Valderrobres y Vía verde.
Lo has clavado.
100% acertado
El turismo de caravana y camper se mantiene incluso en temporada baja y acostumbra a consumir mucho más de lo que se cree. Es criticado porque de forma errónea se piensa que no gasta, pero consume servicios turísticos, comercio local, restaurantes, gasolineras y exactamente lo mismo o a veces incluso más que un apartamento turístico.
Se crítica desde el desconocimiento y actualmente un número importante de turistas extranjeros vienen en esta modalidad y son los que en sus países van a hablar de su experiencia y van AA dar a conocer el Matarraña. Es curioso que a veces se critique más el sector de la autocaravana que el de los apartamentos ilegales que muchas veces no consumen absolutamente nada porque es un turismo económico que busca ahorrar. Las caravanas y Camper tienen un coste elevado tanto en inversión como en mantenimiento y es una forma de viajar, no de ahorrar, ya que termina saliendo más caro que viajar de una forma mas «convencional»
Primera medida: El que quiera alquilar uns vivienda en airbnb que tenga obligatoriamente que constituirse como sociedad o autonomo. Alquiler entre particulares solo para larga duracion.
Así es, en Europa se estila mucho la autocaravana y les gusta comer producto bueno de la tierra, probablemente consuman más que el turismo de convencional.
Aquí o chupamos todos del turismo o no chupa nadie.
A ver si ahora que la gente se ha dado cuenta que arreglando una casa del pueblo, se le puede sacar un dinero alquilándola al turista de turno, aparecen los caciques de siempre a decir que se tiene que regular para quedarse con el negocio ellos solos.
Pues no, si la vaca da, que sea para todos y si algun día la vaca se queda sin leche que al menos se haya repartido entre todos.
En Beceite han convertido en VTR todas las casas viejas con muebles viejos incluidos heredadas de la abuela.
Si Beceite tiene un problema, que se lo solucione Beceite, porque al resto de la comarca no llega ese turismo «masivo» que ellos dicen tener.
Hay otros pueblos que tambien tenen más plazas hoteleras que habitantes, y lo están llevando bien.
Pero ahora por lo que se ve, los señoritos de los hotelitos con encanto ya no quieren competencia.
Estás «asociaciones» se acaban convirtiendo siempre en pequeños grupos de presión, con ramalazos mafiosos.